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La importancia de llamarse Ernesto
Esta obra de Oscar Wilde funciona con el piloto autom?tico. Le basta un equipo de actores de calidad para que la m?quina saque chispas. Aqu? los hay, y hay unas dicciones (en ingl?s, of course)para mojar pan: Firth, Everett y, sobre todo, la inmensa Judi Dench derrochan viveza y talento por cada uno de sus poros. Pero el trabajo, en su conjunto, se resiente de falta de creatividad. Visual, claro, pues esto es o deber?a ser cine. Recuerden que, ya en el cine mudo, Ernst Lubitsch rod? una versi?n magistral de El abanico de lady Windermere,rebosante de ingenio visual. Qu? no hubiera hecho el gran Ernst con un plato de frivolidades como ?ste: elipsis, alusiones, dobles sentidos con la imagen, todo lo que aqu? brilla por su ausencia.
LA VANGUARDIA
Añadido: January 13th 2005 Escrito por: kc Resultado:     Enlace Relacionado: Website Lecturas: 97 Idioma:
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La importancia de llamarse Ernesto Enviado por kc el 2005-01-17 13:54:07 Tu marcador:    
Dos a?os largos ha tardado en estrenarse en Espa?a esta adaptaci?n del cl?sico de Oscar Wilde, que ya fue versionado en varias ocasiones, tanto por el cine (la m?s famosa de todas fue la de Anthony Asquith en los a?os cincuenta, con Michael Redgrave como Jack Worthing) como por la televisi?n. Y es que parece que los distribuidores espa?oles no terminan de enterarse de que hay un p?blico, un "target", como dicen ahora los expertos de mercado, para este tipo de cine amable, refinado y con di?logos brillantes: sin ir m?s lejos, el d?a que la vimos la media de edad de la sala (y estaba pr?cticamente llena) no deb?a bajar de los sesenta a?os. As? que p?blico hay, pero lo que no hay son distribuidores despiertos.
Oliver Parker confirma lo que ya dec?amos sobre su anterior pel?cula, "Un marido ideal": se est? especializando en autores cl?sicos, y con este nuevo filme, en un autor en concreto, Oscar Wilde, cuyo teatro amable, sofisticado y lleno de enredos resulta muy cinematogr?fico. "La importancia de llamarse Ernesto" es, junto con "El abanico de Lady Windermere", la m?s famosa de las comedias rom?nticas de Wilde, y Parker se atiene al esp?ritu y la letra del autor irland?s, sin complicarse mucho la vida. En este sentido, lo mejor de la pel?cula est? en el texto original, en los agudos di?logos de los dos protagonistas, que pugnan por llamarse Ernest para buscar los favores de sus amadas, en un enredo victoriano que resulta agradable de ver y simp?tico de escuchar, con sus ampulosos vestidos de finales del siglo XIX, sus mayordomos zumbones, sus doncellas que est?n deseando llevarse un maromo a la cama, sus t?as virtuosas pero de juventud m?s bien casquivana... en fin, el universo wildeano, llevado a la pantalla con pulcritud, sin genio, pero tambi?n es cierto que tampoco se le ped?a. Naturalmente, los int?rpretes son fundamentales para este tipo de cine que es m?s bien teatro filmado. Los actores son, en general, muy adecuados, desde un Rupert Everett que est? pidiendo a gritos hacer de Oscar Wilde en un "biopic" muy, muy elegante y desmayado, hasta un Colin Firth que le da adecuada r?plica, pasando por la americana Reese Whiterspoon, alejada de los papeles de adolescente majadera que suele interpretar en su pa?s. Eso por no hablar de la magn?fica Judi Dench, la jefa de James Bond/Pierce Brosnan en el MI6, pero sobre todo una exquisita actriz shakespeareana, que est? espl?ndida en su papel de dama victoriana con prejuicios de quita y pon...
E. Colmena
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