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Conversaciones con mam
Es muy inteligente, y muy de la Argentina de la gran crisis econ?mica, el motor que mueve una ficci?n como Conversaciones...: escenificar qu? le puede ocurrir al hijo de una anciana que, necesitado de vender el apartamento en el que vive su madre, se encuentra de sopet?n con que ella... se ha enamorado. Desde ah?, con la mirada puesta en lo circundante (una virtud del mejor cine argentino de estos tiempos), el aqu? desconocido Santiago Oves hilvana una historia que tiene mucho de teatral, totalmente depositada su fiabilidad en tan solo dos actores, el conocido Eduardo Blanco y una de las grandes damas del teatro rioplantense, la gran China Zorrilla, sencillamente inmensa. De los encuentros y desencuentros de madre e hijo obtiene Oves un r?dito inmenso, tanto como para hacer olvidar que estamos ante un film al que de cuando en cuando se le va la mano con el alm?bar y que presenta una puesta en escena poco imaginativa. Pero la salva el trabajo de los actores: ah? est? lo mejor de una pel?cula descompensada pero con un punto de humanidad que la hace inmediatamente simp?tica.
Recomendada para amantes del cine argentino.
Lo mejor: El juego interpretativo entre los dos protagonistas.
Lo peor: Una puesta en escena que no destaca por su imaginaci?n.
Por Mirito Torreiro , texto "Fotogramas"
Añadido: January 14th 2005 Escrito por: kc Resultado:     Lecturas: 114 Idioma:
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-02-22 15:08:39 Tu marcador:   
La infancia es probablemente la mejor etapa de la existencia, con toda la vida a?n por delante para intentar cumplir con nuestros sue?os. Nos sentimos totalmente protegidos por el cari?o de los padres frente a las hostilidades del mundo. Experimentamos incesantemente nuevas emociones con el continuo descubrimiento de las cosas. Creemos con ingenuidad en todos los valores aprendidos e interiorizados. Disponemos de la fuerza del idealismo aun incorrupto... Pero con el paso del tiempo todas esas virtudes van desapareciendo lenta e inexorablemente. Hay unos pocos afortunados que mantienen alguna de ellas intacta, pero la mayor?a se divide entre los que se auto enga?an fingiendo aun poseerlas y los que se resignan a haberlas perdido definitivamente. Jaime, el protagonista de ?Conversaciones con mam?? pertenece sin lugar a dudas a este ?ltimo grupo.
Entrado en los cincuenta, Jaime (Eduardo Blanco) se encuentra sumergido en una profunda crisis personal. Reci?n despedido del trabajo, sin amor en su matrimonio y desubicado del universo de sus hijos, se ve presionado por su mujer para echar a su anciana madre (China Zorrilla) del apartamento donde vive. Los sucesivos encuentros entre madre e hijo supondr?n para Jaime el redescubrimiento y la reasunci?n de unos valores que cre?a caducados.
Sencilla, sin pretensiones, honesta, con di?logos brillantes, emocionante, divertida y sensible, ?Conversaciones con mam?? se engloba dentro de la actual corriente de cine argentino de valores humanos, cuyo buque insignia y referencia es ?El hijo de la novia?. Probablemente algunos le achacar?n a este movimiento cinematogr?fico una falta de riesgo al tensar poco la conexi?n con el espectador. Quiz? otros lo tachen de poco comprometido al no penetrar en los aspectos m?s complejos de los temas y personajes que describe. Pero no creo que esos niveles de riesgo y compromiso sean condici?n sine qua non de una buena pel?cula, ni siquiera de una obra maestra.
Al estar concebida originalmente como una obra de teatro ?Conversaciones con mam?? basa su impulso en las interpretaciones. La mirada triste y melanc?lica y el talante suave y cari?oso de Eduardo Blanco acercan a Jaime inmediatamente al espectador y delatan enseguida toda su bondad. La extraordinaria Chita Zorrilla por su lado compone una madre muy rica en matices: a la vez protectora y fr?gil, l?cida e ingenua, anciana y juvenil. Completa el tr?o protagonista el entra?able Ulises Drumont que interpreta al ut?pico y revolucionario Gregorio. Los personajes se expresan sin artificios y con una gran naturalidad intercambian reflexiones sobre una amplia gama de cuestiones como la vida, la muerte, el amor, la felicidad etc. Pero no lo hacen ?nicamente a trav?s de los di?logos sino tambi?n con simples miradas o sencillos gestos (sirva como ejemplo la actitud de Jaime en la conmovedora la escena del tango).
Sea cual sea nuestra edad todos seguimos llevando dentro al ni?o que alguna vez fuimos. Con los a?os tenemos la tendencia de dirigir nuestra mirada hacia el pasado y lamentar errores, p?rdidas, oportunidades desaprovechadas, descuidando el futuro que aun existe. ?Conversaciones con mam?? nos muestra que la felicidad radica en la liberaci?n del ni?o que nunca dejamos de ser, mirando siempre hacia adelante como si aun nos quedase todo por vivir. No s?,... por probar que no quede.
Por TXILI
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-01-21 23:28:54 Tu marcador:   
El cine argentino contin?a con el respaldo an?mico y financiero del cine espa?ol. Hasta Juan Jos? Campanella y Adolfo Aristar?in deben buscar apoyo econ?mico en Espa?a. El bonaerense Santiago Carlos Oves, menos conocido que los dos citados, aunque cuenta ya con cuatro pel?culas, ha seguido el mismo camino. El empuje para el proyecto puede ser espa?ol, pero la locuacidad y el registro tragic?mico pertenecen totalmente a un estilo reconocido de cine argentino.
Conversaciones con mam? rentabiliza, adem?s, el ?xito del actor Eduardo Blanco en los filmes de Campanella. El registro es similar, aunque el conjunto resulte m?s minimalista: tres personajes y un ?nico decorado para contar una historia, previsible aunque con gracejo, sobre las diferencias generacionales y emocionales. Lo mejor es la situaci?n de la que parte todo: el arruinado Blanco quiere vender la casa de su octagenaria madre (China Zorrilla), pero descubre que ?sta tiene ahora un novio (Ulises Dumont). El resto es mucho m?s imaginable.
QUIM CASAS
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-01-17 00:25:28 Tu marcador:   
Otro fruto argentino de la vi?a hijo-de-la-novia, compuesto a partes desiguales de sentimentalismo (70%) y cr?tica social (30%). A Truffaut no le hubiera gustado nada, porque es de las pel?culas que podr?an verse en una pantalla u o?rse por radio sin apenas alterar sus atributos.Ocontemplarse en un teatro, pues se trata de asistir a un pu?ado de largas conversaciones entre dos personajes, cargados ambos de razones, reconocibles en sus malestares vitales, en su mal vivir, en sus vac?os y soledades. Tiernas criaturas acogidas por dos admirables actores (China Zorrilla y el ya familiar Eduardo Blanco) y un tono uniformemente blandengue que vira al final (la espantosa escena del parque) hacia la poes?a de parvulario.
Texto "La Vanguardia".
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-01-14 14:08:57 Tu marcador:     
Santiago Carlos Oves vuelve al cine luego de haber dirigido y escrito Gallito Ciego. Esta vez con Conversaciones con Mam? un drama familiar donde un hijo, Jaime, es despedido del trabajo sufriendo una crisis econ?mica que lo lleva a pedirle a su madre que deje el departamento de ?l para poder venderlo. Ella no quiere hacerlo porque tiene un novio que vive con ella, Jaime conversa con ella para conv?rsela, sin saber que ello provocar? una reflexi?n sobre su vida.
El gui?n esta muy bien hecho, presenta personajes bien definidos durante el trascurso de la pel?cula. La historia no es muy complicada pero el desarrollo de esta y los personajes hace una historia interesante y entretenida ya sea con que el espectador se vea reflejado en los personajes o la simpat?a de estos en el trascurso de ella. El gui?n es un drama de cualquier argentino en la ?poca de crisis reflejado en las conversaciones que tiene con su madre, el tener una buena vida por el dinero hasta que este se pierde y se da cuenta de que no tenia la mitad de las cosas que ?l pensaba. Un drama con toques de humor bien colocados, cortos y simples que logran su cometido: una risa en el espectador.
La direcci?n de Oves es buena, mantiene un buen hilo de la historia con un buen manejo de la c?mara, tomas quietas y a la distancia que sin moverse mantienen en enfoque los movimientos de los personajes. Un trabajo de direcci?n simple pero muy bueno que acompa?a a la perfecci?n al tratamiento de la historia.
El elenco es uno de los puntos m?s fuertes de la pel?cula con las actuaciones de China Zorrilla (Esperando la Carroza, Nunca Estuve en Viena), Eduardo Blanco (El Hijo de la Novia, Luna de Avellaneda) y Ulises Dumont (Diarios de Motocicleta, Pr?xima Salida), un gran trabajo de los tres que llevan a la pantalla a sus personajes a la perfecci?n. Actuaciones s?lidas y simp?ticas de cada uno de ellos Zorrilla como siempre en un papel bien hecho, Blanco que trasmite la simpat?a de sus personajes y Dumont que despierta risas con su personaje.
Conversaciones con Mam? es una buena comedia y drama a la vez no se define como ninguna de las dos y cada una da a la perfecci?n. Una pel?cula simple y tierna sobre la relaci?n de un hijo y una madre que se fortalece en un momento critico. Un film de la crisis econ?mica argentina con un toque m?s familiar, humor?stico y profundo.
Por Guido Barsi
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-01-14 14:08:04 Tu marcador:  
China Zorrilla es una actriz incomparable, eso nadie lo puede dudar. Por ese motivo, cuando uno no soporta ni cinco minutos su presencia en la pantalla, significa que la falla viene desde otro lugar. En el caso de esta peli, el primer lugar es el guion. Malo, flojo y vacio, el guion se regodea en hacer conversar con frases de lo mas ridiculas al personaje de China con su hijo (E. Blanco) sin llegar a ningun lugar.
Un amor que nada importa, una nuera cuya crueldad telenovelezca la vuelve totalmente inverosimil y una conversacion que se dilata sin ninguna necesidad. Esto sumado a una direccion de lo mas errante, con saltos de eje, personajes que miran hacia cualquier lugar, empalmes malos sin ninguna coherencia ni teorica ni climatica, hacen de esta, la gran perdida del a?o, un muy buen elenco, un muy mal producto. Deci que estaba China...
Daniel Lighterman
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Conversaciones con mam Enviado por kc el 2005-01-14 14:06:33 Tu marcador:   
En Conversaciones con Mam?, Santiago Carlos Oves -director y guionista de la pel?cula-, sigue los forzados encuentros de dos personajes: Jaime (Eduardo Blanco), un hombre de mediana edad que acaba de perder el trabajo y su madre (China Zorrilla), una mujer "mayor" a punto de inaugurar la convivencia con un jubilado anarquista (Ulises Dumont), trece a?os menor que ella.
El caso es que Jaime (o m?s vale su mujer y su suegra, o los tres juntos aunque con distinto grado de urgencia y malicia), resolvi? vender el departamento que ocupa "Mam?" para costear las deudas contra?das. Claro que, el d?a que va a comunicarle la nueva, Mam? se anticipa con un rosario de novedades (la infidelidad del padre, su noviazgo oto?al) que postergan la confesi?n del asunto que inquieta a Jaime.
Hasta aqu?, el punto de partida (no es que haya mucho m?s en los noventa minutos que dura el filme) de una pel?cula sembrada de situaciones forzadas y previsibles, que tienen su correlato visual en una colecci?n de tomas b?sicas y aburridas.
A poco de comenzada la historia, la primera impresi?n es que se trata de una trama un tanto maniquea (el antagonismo entre madre e hijo, se plantea en t?rminos de "buenos contra malos"). Luego, se hace evidente que Santiago Carlos Oves (Gallito ciego, El verso) carg? las tintas de los opuestos en una pintura que, no obstante su pretensi?n realista, resulta vaciada de dramatismo y, sobre todo, de verosimilitud.
En t?rminos actorales, si Ulises Dumont renueva su destreza interpretativa, en cambio, la de China Zorrilla queda cautiva de un texto (y, acaso, de una deficiente direcci?n de actores) que no la deja lucirse. Por su parte, a Eduardo Blanco le falta, entre otras cosas, comprender las virtudes del silencio y la pura gestualidad, para encarar un papel protag?nico.
En l?neas generales, Conversaciones con mam? sobreabunda en estereotipos formales y conceptuales. As? como los recuerdos se ti?en de blanco y negro y las hojas que caen de los ?rboles marcan el paso del tiempo, los personajes se explican a s? mismos en parrafadas te?idas de obviedad, hablan con refranes y chorrean misoginia (la esposa es "la bruja" aunque un poco menos que la suegra pero casi lo mismo que la abuela). Eso s?, como por arte de magia, el hijo fr?volo termina siendo un boludo alegre. Entonces, ?no era tan malo como parec?a? ?O, en efecto, "Mam?" es una viejecita indigna?
Tanto en la peripecia que propone como en los recursos a los que apela, Conversaciones con mam? se inscribe dentro de los m?rgenes del cine industrial. Un cine que, b?sicamente, se propone contar costumbres argentinas con productos accesibles a la exportaci?n.
Sin embargo, en este caso, la precaria factura evoca una est?tica que, en la historia de la producci?n audiovisual, la televisi?n consagr? y abandan? hace, por lo menos, quince a?os. La c?mara quieta frente a dos personajes enfrentados, la alternancia de planos y contraplanos, la ausencia del fuera de campo as? como la indiferencia al tama?o expresivo de un gesto en silencio, califican a Conversaciones con mam? para la programaci?n del canal Volver antes que para la de una sala cinematogr?fica.
Mar?a Iribarren.
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