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El grito
Los espectadores estamos acostumbrados a que un remake traicione el film original. Lo esperamos y lo exigimos. Sin embargo, un extra?o pudor parece haberse apoderado de Hollywood, y si ya La se?al resultaba inusualmente fiel a su fuente, en el caso de El grito, el respeto por el original ha llegado al extremo de que su productor, Sam Raimi, pasara la direcci?n al propio Shimizu, autor del film japon?s, quien ha filmado as?, por tercera vez, la misma historia (o cuarta, si consideramos su secuela). El resultado es incapaz de entusiasmar. Shimizu apenas se ha permitido a?adir un personaje nuevo y acelerar ligeramente su estilo narrativo. La mayor?a de los actores japoneses repiten sus papeles, la historia es exactamente la misma, y la narraci?n a base de flashbacks tambi?n... ?Para qu?? ?Hemos vuelto a los tiempos de las dobles versiones, como aquel entra?able Dr?cula hispano que acompa?aba al de Tod Browning? ?Raimi es tan fan del original que ha matado su remake a base de fidelidad? El grito es una especie de maldici?n que se repite, convirtiendo su historia en una suerte de met?fora del callej?n sin salida en el que parece encontrarse el cine de Hollywod actual.
Para curiosos del fant?stico.
>> Lo mejor: su fidelidad al original.
>> Lo peor: su fidelidad al original.
Texto "fotogramas" por Jes?s Palacios
Añadido: January 21st 2005 Escrito por: kc Resultado:    Enlace Relacionado: Website Lecturas: 103 Idioma:
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El grito Enviado por kc el 2005-01-27 14:00:10 Tu marcador:   
Si de La maldici?n 2 ya se dijo que era m?s un calco que una secuela, uno de los grandes ?xitos del ?ltimo cine de terror japon?s, El grito,no es otra cosa que el remake americano de aquellas dos maldiciones, a cargo del mismo director, Takashi Shimizu. Una cortes?a del aqu? productor Sam Raimi, quien acept? que Shimizu -cuyo ingl?s es muy deficiente- rodara en territorio propio, Tokio, con la a?agaza de que los principales personajes son norteamericanos afincados temporalmente en la capital japonesa. Se trata de una estudiante (Sarah Michelle Gellar, la televisiva cazadora de vampiros) enviada a sustituir a otra alumna que cuida de una mujer norteamericana que vive en estado vegetativo en una casa alquilada por sus hijos. Como no pod?a ser de otra manera, el terror y la muerte est?n instalados all?. Hay los sustos de rigor, alg?n que otro momento escalofriante y una habilidosa utilizaci?n de los flashbacks,especialmente en el caso del personaje interpretado por Bill Pullman, pero el d?j? vu resulta inevitable.
LA VANGUARDIA, LL. B. M.
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El grito Enviado por kc el 2005-01-24 14:15:32 Tu marcador:   
En poco m?s de un a?o La Maldici?n de Takashi Shimizu ha llegado a las carteleras bajo el influjo del cine oriental de suspense, y concretamente del fen?meno The Ring. La relaci?n con ?ste ?ltimo, que tras su gran repercusi?n nipona de hace unos a?os promete seguir el camino con sus adaptaciones estadounidenses (actualmente por la segunda parte, con pr?ximo estreno) es evidente por cuanto el creador de La Maldici?n ha sido aleccionado por Taka Ichise, productor de The Ring y a instancias de Hiroshi Takashi, guionista de la misma cinta.
Se demuestra una vez m?s que por las particulares caracter?sticas del mercado americano, el cine extranjero es antes que un producto adicional, una fuente para nutrir al propio y as? engullir al concepto m?s amplio del cine y convertirlo en sin?nimo de Hollywood. Todo aquello que tiene ?xito fuera de su tierra pasa de forma casi desapercibida por su cartelera hasta que se reconvierte con su sello propio y, s?lo puede ser algo importante en la medida en que esta adaptaci?n haya funcionado.
Aunque todo sea dicho, no lo hace siempre: esa manera de adaptar se gu?a por lo que algunos interpretan que debe hacerse para que se asimile bien en su taquilla, y en no pocas ocasiones lo que acaban logrando es quitarle los m?ritos que hac?an de esa pel?cula algo especial y por los que en definitiva hab?a obtenido ?xito.
Aunque en Europa la mayor parte de los casos se dan con el cine franc?s, de nuestro pa?s podemos recordar el extra?o ejemplo de Abre los ojos, reconvertida de forma insulsa en Vanilla Sky para mayor gloria de Tom Cruise, y con una ofensiva firma de un gui?n ajeno por parte de Cameron Crowe
En el caso de The Ring, el balance fue bien distinto, y la cinta que aqu? ha conocido la mayor parte del p?blico es la responsable de que su nombre se haya hecho conocido en los ?ltimos a?os. Y de ah? llegamos al caso de The Grudge, traducida en sus dos versiones niponas como La Maldici?n y que finalmente en la versi?n producida por Sam Raimi, aunque curiosamente manteniendo al mismo director, ha pasado a llamarse El grito.
Vistas las dos primeras partes orientales de la Maldici?n, el resumen que pod?a hacerse de ellas es que en la primera Takashi Shimizu descubr?a un modo de enfocar el terror basado en los espacios peque?os, unas im?genes que provocaban rechazo no por sangre y v?sceras ?que tambi?n- si no por la forma de colocar elementos espeluznantes, y desaprensiva a la hora de golpear con sus miedos.
Sin una argumentaci?n clara m?s all? de una frase, la de que una muerte con rabia puede dar lugar a una maldici?n, al final intentaba torpemente dar una explicaci?n mayor, que olvidaba en su segunda parte donde el camino del horror encontrado se llevaba a su m?xima potencia.
Pues bien, si esa segunda parte era una aut?ntica s?ntesis de horror despiadado, lo que destaca son dos cosas: que de cara a rehacer la primera parte su director tiene nuevos recursos aprendidos de su continuaci?n, y que en EEUU, para una pel?cula comercial, no todo vale.
Su miedo ha de ser m?s acomodado al impacto de plano cerrado y s?bito golpe de sonido. Que se intuya lo que conlleva esta maldici?n, pero que no se ahonde en ella tanto como en la original. Y por supuesto, que haya una historia que permita que el p?blico mayoritario acostumbrado a argumentaciones m?s cl?sicas tenga algo a lo que aferrarse para justificar el suspense.
Por lo dem?s, el escenario sigue siendo japon?s (se entend?a que parte de su miedo estaba en su arquitectura), pero repleto de protagonistas occidentales entre los que encabezan el repertorio Sarah Michelle Gellar (Buffy Cazavampiros, Scooby Doo) y Bill Pullman. As? se presume que el espectador de EEUU podr? identificarse mejor al ver rostros cercanos, y a la vez se conserva el escenario natural en donde hasta la casa sigue siendo la misma.
Con todo ello su sucesi?n de sustos con alteraciones temporales y una fuerza todopoderosa que ajusticia incomprensiblemente a quienes se acercan a ella, se dispone a juguetear con el p?blico. Se rodea de algo de trama, se moderan sus miedos psicol?gicamente m?s asfixiantes en el original y nos deja con la duda de si una adaptaci?n de la segunda parte podr? hacerse con sentido. La concentraci?n en aquella de la carga de horror, al pasar por los filtros de producci?n ?aunque sean de Sam Raimi, quien ya dej? en el pasado su gusto por la transgresi?n? puede alejarla mucho m?s del resultado original.
Quienes quieran apostar por lo aut?ntico, tienen una soluci?n f?cil acudiendo a sus origenes. F?cil en cuanto a elecci?n, su visionado es mucho m?s duro y eficaz que este, y exige por ello m?s reda?os.
MG
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El grito Enviado por kc el 2005-01-23 04:23:13 Tu marcador:   
Existe una diferencia importante entre El grito, remake del filme de terror japon?s The grudge (La maldici?n), y las versiones hollywoodienses de otros horrores cinematogr?ficos procedentes de Jap?n, como The ring y Dark water.
El grito est? dirigida por el mismo realizador de la original, Takashi Shimizu, mientras que las adaptaciones para el mercado estadounidende de los dos filmes citados de Hideo Nakata son responsabilidad de directores como Gore Verbinski y Walter Salles, que tampoco es que sean muy norteamericanos.
El hecho de que sea el mismo director quien se responsabilice del original y de su remodelaci?n en ingl?s (algo que tambi?n ha sucedido con Ring 2, dirigida por Nakata tanto en oriente como en occidente) tiene cosas buenas y cosas malas. Entre las primeras, nadie mejor que el inventor de la idea para someterla a otra vuelta de tuerca. Entre las segundas, la ausencia de sorpresa: las dos pel?culas son tem?tica y visualmente demasiado parecidas.
Pero estamos ante una operaci?n destinada ante todo a satisfacer la demanda del mercado estadounidense, ajeno al revuelo causado por la saga The grudge en Jap?n y en buena parte de Europa. Las comparaciones son pr?cticamente inexistentes al no conocer el espectador norteamericano el original. Aqu? no somos m?s listos, pero s? que hemos visto The grudge. Y, conocedores de los mecanismos del relato y la fascinaci?n el?ctrica de sus im?genes m?s inquietantes, en la comparaci?n, la copia (producida por Sam Raimi) pierde ante el original.
Las ?nicas diferencias residen en que la protagonista es una norteamericana residente en Tokio, que el filme est? hablado en ingl?s, por supuesto, y que hay un intento de explicaci?n vagamente racional para justificar lo injustificable, que es uno de los aciertos del cine de terror nip?n. Entre las im?genes que quitan el sue?o, los ojos de la figura maligna estamp?ndose en un dur?simo blanco y negro contra un monitor de televisi?n y el acoso invisible a una muchacha finalmente liquidada entre las sabanas blancas de su cama.
Texto "el Periodico2 por Quim Casas.
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El grito Enviado por kc el 2005-01-21 23:40:37 Tu marcador:  
Casi, casi, apesta. A chamusquina, cuerno quemado o a muerto, aunque nadie haya sido. Y es que el nivel de descomposici?n del cine de terror oriental que llega a los circuitos comerciales (en los festivales arrabaleros se cuecen otras mutaciones) va siendo tan alarmante como temido. Con la trompetilla de ?Llamada perdida? a?n taladr?ndonos el t?mpano, nos llega este remate-remake yanqui de ?La maldici?n?, franquicia que, entre secuelas, eslabones directamente para v?deo y otras psicofon?as casi alcanza la media docena de entregas culebroneras, todas dirigidas por Takashi Shimizu, que ya es fijaci?n. Esquivando antecedentes m?s o menos atinados como el dan?s Ole Bornedal con su ?Vigilante nocturno?, el cineasta nip?n traslada ladrillo por ladrillo su deslumbrante (las cosas como son) opera prima hacia dominios americanos, aunque sin salir de Jap?n, en un requiebro que igual entusiasma a alg?n te?rico del ?feed-back? ensortijado.
Y la operaci?n le sale con dos pies izquierdos: todo lo bueno de la cinta original se calca susto por susto y escalofr?o por escalofr?o en esta fotocopia, y todo la primigenia hojarasca argumental y ambiental se limpia con un gui?n di?fano y ?domesticado? para el paladar palomitero del imperio (igualito que el caso ?The ring?, curiosamente), dejando tan mosqueante historia original en los pa?os menores de un cuentito de casas encantadas y cr?menes pasionales corriente y moliente. Por supuesto, los fichajes de la cazavampiros Geller (si asomara el hocico Scooby-Doo...) o Bill Pullman con cara de ?jet lag? no aportan nada al gazpacho tibio. Eso s?, al menos Ted Raimi (el inefable hermano de Sam, productor de la pel?cula) al fin tiene un papel ?de categor?a?, aunque s?lo sea porque sus ojillos mandarines no desentonan en el ambiente. Pues eso, menos lobos y menos gritos, Milagritos. ?Hace un ?Toshio versus Shin Chan? para el pr?ximo cap?tulo, mister Shimizu?
Texto "abc" por Javier Cortijo
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