Mensajero
Usuario

Contraseña



Registrarse

 
 
    TU COMUNIDAD
Home
Perfiles MSN
VOTAR a CHICAS!
VOTAR a CHICOS!
Zona Flash
Juegos Flash
INFO-Kedadas
El nuevo CHAT!
Trucos y Guias
Nuestros Foros
Galerias de Fotos
Descargas
Web's Amigas
El BUSCALOTODO

InfoOCIO

PARTICIPAR!!!
SUDOKU
El Ahorcado
Crucigramas
INFOParticipa
INFOCine
INFOMúsica
INFOJuegos

Teléfonos Moviles
Juegos para Moviles
Programas para Moviles

TEST On-Line!
INFOTest
TEST de Perversión
TEST de Adicción Sexual
TEST de Compatibilidad Nombres
TEST de Compatibilidad Amorosa
TEST Chino
Borrachometro

EN PORTADA CON...
Mensaje de AMOR
Mensaje XXX...

TRIVIAL On-Line!
INFOTrivial's

FLASH On-Line!
Juegos
Animaciones
Juegos ON-LINE!
Ajedrez On-Line

InfoCOMUNIDAD

Tú Cuenta
Perfiles FotoUsuarios
Mensajes Privados
Diario de Abordo
WebMail

InfoCONTENIDOS

Mis contenidos aqui?

A que esperas!

Registrarte
Recomiendanos
Envia tús Sugerencias

 
 
    Encuesta
¿QUE TE PARECE LA NUEVA PAGINA DE PERFILES-MSN( http://www.perfiles-msn.com )?

Excelente
Muy buena!
Buena
Normal
Mal



Resultados
Encuestas

votos: 1059
Comentarios: 0

 
 
    HUMOR
Secciones actualizadas DIARIAMENTE!
· Tira Cómica
· Tiras Cómicas
· HUMOR GRAFICO!!!

 
Indice de Criticas Envia tú Critica de Million Dollar Baby Criticar Nueva Pelicula

Million Dollar Baby

Si solo fuera un film de boxeo, Million Dollar Baby deber?a situarse en la estela de Fat City. Es decir, de aquellas pel?culas, como la de John Huston, en las que el cuadril?tero enmarca la vida de unos seres que dirimen en ?l sus grandezas y miserias. El ?ltimo film de Clint Eastwood no es Rocky, y si recurre a este deporte es como un simple pretexto, como el western lo era en Sin perd?n, para afrontar las asperezas de la vida. Cara a cara y sin tapujos, como tambi?n lo hac?an Un mundo perfecto y Mystic River.

En Million Dollar Baby, Eastwood vuelve a interpretar a otro veterano curtido por la experiencia. No por casualidad, el film comienza con una herida que exige asumir riesgos y toda la vida de ese entrenador de boxeo que lee a Yeats est? puntuada por decisiones trascendentes: una religiosidad con or?genes irlandeses, una hija de la que se ha separado, una toalla no lanzada a tiempo para salvar el ojo de un amigo o esa muchacha que irrumpe en su vida y renueva sus ilusiones antes de que le obligue a tomar una opci?n definitiva.

Hilary Swank, la oscarizada protagonista de Boys Don?t Cry, y Morgan Freeman apuntalan con solidez el ?ltimo film de Eastwood, pero detr?s de cada escena se adivina la madurez del director de Mystic River. Solo un cineasta que, habiendo llegado tan lejos en su anterior film en la exploraci?n de la amistad y del dolor, es capaz de trasvasar Million Dollar Baby del gimnasio donde se forjan las ilusiones hasta el gran circo del boxeo para culminar en un lecho de muerte desde el que se reivindica la eutanasia. La confrontaci?n con Mar adentro resulta inevitable, pero, a diferencia del film de Amen?bar, el de Eastwood la afronta sin muletas ni coartadas po?ticas.

Million Dollar Baby, como Mystic River, solo se puede mirar de frente: sin l?grimas en los ojos pero con el nudo en la garganta y sabiendo que cada nuevo golpe puede tumbar al espectador m?s curtido. Si se habla de la vida y de la muerte, en los t?rminos de responsabilidad en los que lo hace Eastwood, no valen titubeos.

>> Para espectadores dispuestos a dejarse noquear por Clint Eastwood.

Lo mejor: los tres protagonistas.

Lo peor: que se vea como un simple film de boxeo.

Texto "fotogramas" por Esteve Riambau

Añadido: February 5th 2005
Escrito por: kc
Resultado:
Enlace Relacionado: Website
Lecturas: 313
Idioma:

  

Indice de Criticas Envia tú Critica de Million+Dollar+Baby Criticar Nueva Pelicula

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-25 08:38:45
Tu marcador:


Hay pel?culas que son un aut?ntico obsequio para el espectador? y un regalo envenenado para el cr?tico. Es harto dif?cil analizar de manera mesurada una pel?cula que ha conseguido ins?litamente el consenso de p?blico y cr?tica, en especial si se acu?a la frase "obra maestra" y si el autor tiene las simpat?as de unos y otros.

Sirvan pues estas l?neas de disculpa por la demora en presentar a los lectores el an?lisis de la cinta en cuesti?n, Million dollar baby. Pero da la impresi?n que analizar una obra de un autor anta?o vilipendiado, antes ignorado y ahora ensalzado por todos es actividad de riesgo.

Para ganar en el boxeo, hay que moverse hacia atr?s. Pero si retrocedes demasiado, al final ya no est?s luchando.
Uno de los m?ritos de Million dollar baby es su estructura basada en una suerte de cr?nica epistolar. Ello permite de manera coherente una narraci?n en "off" narrativo que ilustra sin abusar los "off" visuales. Su discurso incluye una serie de aforismos que se integran de forma natural y coherente con el hilo de las im?genes. El primero de estos aforismos, "para ganar en el boxeo, hay que moverse hacia atr?s", podr?a aplicarse a la trayectoria del propio Clint Eastwood. Hay que reconocer que nuestro hombre puede presumir de una carrera ciertamente singular. De protagonista televisivo de Rawhide a hombre sin nombre de los "spaghetti western" de Leone y de all? al fascista Harry Callahan, Eastwod salta a la direcci?n con Play Misty for me (Escalofr?o en la noche, 1971). A partir de entonces combina interpretaci?n y direcci?n en una serie de pel?culas progresivamente interesantes, desde la espl?ndida High Plains Drifter (Infierno de cobardes, 1972) hasta la actualidad. (1) La cr?tica valor? algo artificiosamente sus sucesivas entregas como una alternancia de productos de encargo menos arriesgados y proyectos personales. As?, "movi?ndose hacia atr?s", Eastwood ganaba una filmograf?a basculante de The eiger sanction (Licencia para matar, 1975, quiz?s el peor punto de su carrera) a The outlaw Josey Wales (1976), de Ruta suicida (The gauntlet, 1977) a la apreciable Bronco Billy (1980), de la desfasada Firefox (1982) a la excelente Honky Tonk Man (El aventurero de medianoche, 1982), de Impacto s?bito (1983), a Pale rider (1985), de la menosvalorada Heartbreak Ridge (El sargento de hierro, 1986) a Bird (1988). La aparici?n de esta obra maestra parece romper la norma, puesto que sus obras sucesivas son (se originen o no en encargos ajenos) obras absolutamente personales. No obstante, hay que considerar que Eastwood constru?a su obra tanto con sus pel?culas aparentemente m?s personales como con las consideradas como obras menores. As?, el canto a los perdedores del sue?o americano que aparece en Million dollar baby tiene cap?tulos complementarios en la suavizada Bronco Billy y en Honky Tonk Man. La soledad del individualista queda retratada en The Eiger sanction, Josey Wales o The gauntlet. Los retratos de personajes egoc?ntricos aislados en un mundo que creen gira en torno a sus deseos van del propio Bronco Billy a Heartbreak Ridge, del ?mulo de John Huston de White hunter, black heart o incluso de los personajes de True crime y Blood work.

Being tough ain''t enough (ser duro no es suficiente).
Uno de los m?ritos de Million dollar baby es su calidez humana. Scrap plantea, haci?ndose eco de las ideas de Frankie Dunn, que s?lo son buenos los boxeadores con coraz?n. El acertado "casting" completa el gui?n aproximando al espectador personajes que en Rocky o incluso en Raging Bull se nos hac?an incre?bles o lejanos. Dunn, Scrap, Maggie o Danger son seres humanos alejados de la cotidianeidad del conjunto de espectadores; pero cre?bles, reconocibles, en otros profesionales de nuestro entorno. Lejos queda la dureza y la frialdad de los protagonistas de Infierno de Cobardes, Licencia para matar, Josey Wales o The Gauntlet. Lejos quedan tambi?n la superficialidad de Bronco Billy o El principiante.

El referente externo de Million dollar baby ser?a Fat city, la olvidada, amarga y espl?ndida obra de Huston ambientada en el mundo del boxeo. Los referentes internos ser?an los complejos protagonistas de Bird, Heartbreak Ridge o Mystic River. A todo ello tampoco es ajena la composici?n de un Eastwood que utiliza su m?scara de inexpresividad para dejar asomar, entre las arrugas, un amago de dolor, un gesto de contrariedad ante el amigo que le deja, la angustia ante el sufrimiento de seres queridos?

Los ganadores son simplemente aquellos que est?n dispuestos a hacer cosas que no har?n los perdedores.
El gimnasio Hit pit es, junto a Frankie Dunn, Scrap y Maggie, el otro gran protagonista de la historia, Una especie de purgatorio en el que un conjunto de personajes se refugian de un mundo que les es hostil y en el que cuelgan estrat?gicamente una serie de consignas para estimularles. Big Willie conseguir? salir de ?l gracias a su perseverancia. El ego?smo de Shawrelle ser? la causa de su destierro. Danger y Scrap no tienen otro lugar al que ir. Maggie y Frankie lo habitan a la espera de encontrar su lugar en un mundo que se aleja de ellos.

Junto a Eastwood, los creadores de este Hit pit son Henry Bumstead, director de producci?n, y Tom Stern, director de fotograf?a. Entre todos han gastado las paredes de este viejo local, nos muestran sus paredes descascarillados, los rincones mal iluminados y recogen los ecos de sue?os que rebotan en las paredes desnudas. En ninguna otra obra de Eastwood el espacio hab?a tenido tanta relevancia, tanta densidad dram?tica. S?lo en los espacios abiertos de Unforgiven o en los interiores y exteriores de la Savannah de Midnight in the garden of Good and Evil, hay un protagonismo equivalente al del Hit Pit. Un gimnasio que, m?s que un lugar, es un estado de ?nimo.

Algunas heridas son tan profundas o pr?ximas al hueso que no puedes detener la hemorragia, hagas lo que hagas.
Que Clint Eastwood siga haciendo cine estimula. Que a los setenta y cinco a?os realice una pel?cula sobre el boxeo sorprende. Lo cierto es que Million dollar baby no tiene de boxeo m?s que su McGuffin. Es decir, el boxeo es la excusa para mostrarnos la lucha vital de unos personajes para hacerse un lugar en el mundo. Quiz?s un peque?o lugar; pero, en definitiva, su lugar. En este sentido cabe valorar que mientras Mystic River describ?a la ca?da de unos personajes, su p?rdida de dignidad, Million dollar baby, por su parte, define a unos personajes que tienen una deuda consigo mismos y consiguen pagarla con su propia dignidad.

Frankie Dunn compr? el Hit Pit para descubrir pronto que todos los gimnasios pierden dinero. Era un parcheador (responsable de cerrar heridas y cortes sangrantes de los luchadores) y entrenador que se refugi? en el gimnasio para no comprometerse a otros combates m?s agresivos. Su lema "prot?gete siempre" gu?a su vida y la de sus pupilos. Su herida es tan profunda que le ha arrebatado todo deseo, toda capacidad, de riesgo. El dolor, el temor a nuevas ca?das, le inmoviliza. A diferencia del sargento de hierro, Frankie Dunn tiene buen coraz?n, pero su destino puede ser el que esperaba a aquel personaje, triste, solitario y final. Tras un descalabro familiar, no explicado pero omnipresente en su consecuencia, Frankie se refugia en su trabajo, en duelos verbales y teol?gicos con el padre Horvak, a quien gusta de retar, y en la lectura en ga?lico de Yeats (2).

"Hay cosas que una persona no quiere o?r". Frankie Dunn no acepta que su temor a la derrota le hace perder las oportunidades de la vida, a ?l y a sus pupilos. Atesora sistem?ticamente las cartas que escribe a su hija y que sistem?ticamente le son devueltas. Nada puede sacudirle de su ensimismamiento hasta que, tras la deserci?n de Willie, Scrap sacude su alma (3).

Maggie Fitzgerald ?es basura; viene de Theodosia, un lugar situado entre ninguna parte y el adi?s.(?) Sin embargo, es capaz de arriesgarse por un sue?o que s?lo ella puede ver?. Ser? Scrap, que ya vio con su ?nico ojo como Willie se preparaba para marchar, quien pone a Maggie en el camino de Frankie. Y ser? Scrap quien animar? a Frankie en un proyecto que cambiar? sus vidas.

El acuerdo entre la p?gil y el veterano entrenador es, por todo ello, una adopci?n mutua. El entusiasmo desbordante de Maggie (4) acaba contagiando a un Frankie que se siente tocado muy adentro. La fotograf?a de Stern presenta a Frankie con la cara en las sombras (como antes hiciera con Scrap) antes de entrar en el c?rculo de luz y pedir fidelidad a Maggie a cambio de cumplir su parte del trato. El compromiso tiene mucho de f?ustico; aunque Frankie parece s?lo temer lo peor. Tras un implacable intercambio de propuestas y contrapropuestas, el acuerdo se solidifica sobre la silueta del "speed ball". Un gui?n perfecto se combina con una perfecta puesta en escena.

A partir de aqu?, tras la presentaci?n de los personajes, tras el incidente inductor y tras el primer punto de giro, el guionista Paul Haggis se dedica a construir la evoluci?n de la carrera de Maggie. A partir de aqu?, Eastwood construye una obra que oscila entre el clasicismo y la modernidad. Hasta esta escena ha recurrido fundamentalmente a los juegos de luces y sombras, evocando el "noir" cl?sico, tanto para aislar a los personajes en sus soledades como tambi?n para identificar su probable capacidad demi?rgica (en distintas escenas Frankie y Scrap aparecen como alejados de la escena que contemplan, sea desde lo alto de una estadio, desde el despacho de Frankie o desde las sombras). Con la alegre irrupci?n de Maggie en la vida de Dunn, la puesta en escena complementa los planos cortos y contraplanos con una sucesi?n de suaves travelling y panor?micas que ilustran la evoluci?n del entrenamiento y la relaci?n de los protagonistas. De manera no casual, Stern y Eastwood otorgan diferentes calidades de luz a la relaci?n entre el entrenador y Maggie, felizmente rebautizada por Dunn como Mo Cuishle para su vida en el "ring", o las escenas entre ?l y el cura, ba?adas en una luz neutra, poco hospitalaria.

Pero Eastwood demuestra como hiciera en Space cowboys (otra sentida, jovial y fordiana reivindicaci?n del trabajo de grupo), Absolute Power, True Crime y Mystic River, que ya no es puro duro. Se ha alejado de sus mentores Sergio (Leone) y Don (Siegel) y se acerca a Ford, a Kurosawa y (?es muy atrevido decirlo?) a Ozu. Clint se aproxima al "melo" con sobriedad y serenidad extrema. Tras un milim?trico punto de giro argumental (5), Eastwood mantiene el hilo narrativo en base a un encadenado de im?genes, fundidos en negro y elipsis a ritmo de respirador. No hay gritos, no hay llanto. El laconismo del m?todo hace m?s dolorosa la compungida cara del otrora duro.

Frankie oscilaba entre el temor al castigo eterno advertido por el cura cat?lico (perderse en un lugar tan profundo en el que ser? imposible encontrarse) y el ut?pico regreso a Innisfree. Haggis y Eastwood dejan claro que queda otra opci?n.. ?Yo podr?a descansar con eso?, afirma el sabio fregasuelos para conseguir, una vez m?s, que Eastwood entienda que ha hecho lo correcto y que debe seguir adelante. Por el camino, ?l ha conseguido vencer su pelea 109, desterrando a Shawrelle, el boxeador sin coraz?n. Por el camino, Frankie arranc? a Maggie de la suciedad moral de Theodosia y la transform? en la triunfadora Mo Cuishle (mi querida, mi sangre). No importa si consigui? el cintur?n de campeona. No importa su destino final. Maggie, al igual que Frankie, podr?a reivindicar su dignidad con ?xito.

En el centro de la pel?cula, un travelling suave envuelve el peque?o refugio d?nde descansan Maggie y Frankie tras una desagradable jornada con la familia de ella. Al final de la historia, un suave travelling de aproximaci?n insinua que Dunn, que ya no tiene nada en su coraz?n, se refugia en un particular Innisfree. Esperemos que a Eastwood le quede m?s coraz?n para seguir rodando.

Postdata: Aun ahora no sabr?a decirles si Million Dollar Baby es una obra maestra. Pero corran a verla.

(1) Creo personalmente que Eastwood opt? por historias m?s comerciales en sus primeras obras, aunque High Plains Drifter es ciertamente ins?lita y atrevida (y, posiblemente, superior a su estimulante aunque algo l?nguido Pale rider y a la insuficiente The quick and the dead, de Sam Raimi, cintas con las que mantiene bastantes puntos de contacto).

(2) Y a trav?s de ?l, hablar de Innisfree, tierra id?lica a la que Frankie Dunn parece tener vetado el acceso y remitir a John Ford, referente narrativo y visual de Eastwood para esta y otras obras, que, no casualmente, citaba los versos en The Quiet Man

(3) Scrap es el Walter Brennan de Dunn; tiene la combinaci?n de humor y sobriedad del perfecto secundario. Es el contrapunto perfecto de Dunn y la confirmaci?n de la capacidad sint?tica de Paul Haggis. Sus r?plicas son implacables ("me gustan los calcetinos aireados", "con un ojo veo m?s que t? con dos") y sus intervenciones son frecuentemente el motor narrativo.

(4) Maggie, una excepcional Hillary Swank, redondea el excepcional terceto protagonista. Es este un personaje hasta ahora presente en las pel?culas de Eastwood s?lo "en peque?as dosis": las prostitutas de The Gauntlet o Unforgiven, las mujeres de Savanah en Midnight... o la Bernardette Peters del Cadillac Rosa, dirigida por el amigo Buddy Van Horn bajo los auspicios de Clint.

(5) Prefigurado por referencias argumentales (la mayor dificultad en el entrenamiento de Maggie es que pueda respirar adecuadamente) o visuales (la aparici?n repetidamente premonitoria de la banqueta)

Por Antoni Peris Grao

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-25 08:36:41
Tu marcador:


Vaya por delante que a quien esto escribe no le seduce en absoluto el mundo del boxeo, con su ?pica de perdedores, su olor a sudor y linimento y sus dos hombres (ahora tambi?n dos mujeres: los tiempos cambian) aporre?ndose a modo entre doce cuerdas. Quede dicho esto porque probablemente as? se entienda mejor la excelente impresi?n que me ha causado este espl?ndido (y van ya tantos) nuevo filme de Clint Eastwood, una historia de redenci?n, s?, la de un hombre castigado por su hija al silencio m?s atroz, pero sobre todo una historia de amor: de amor blanco, a?ado, tan casto y puro que podr?amos hablar quiz? m?s de amor paterno-filial que de amor entre hombre y mujer. Porque quiz? la aspirante a boxeadora que, a rega?adientes, toma bajo su f?rula el viejo entrenador no sea sino la forma de reencontrarse ?ste con la hija que, tantos a?os atr?s, le hizo la cruz. Tambi?n es cierto que el escenario box?stico es casi un paisaje, aunque habr? que reconocer algunos apuntes de inter?s, como ese "en el boxeo todo va al rev?s" que repite, y argumenta tan convincentemente, el personaje de Morgan Freeman. Pero al final lo importante es esa relaci?n casi de padre e hija, o tal vez de amantes sin sexo, que entablan el viejo entrenador y la joven desarraigada, que s?lo se siente a gusto calz?ndose los guantes de ocho onzas (?o eran seis?) y con una rival a la que tumbar: hay gente para todo, es cierto.
La trama est? llevada tan sutilmente hacia el melodrama final que Eastwood desarbola al espectador cuando lo introduce en el callej?n final, aparentemente sin salida, tan cercano al actual?simo de Ram?n Sampedro. Es en ese momento donde el dolorido entrenador, el torturado padre negado tantas veces por su hija por no se sabe qu? crimen (ni falta que hace saberlo, por supuesto), tendr? que dar el paso decisivo, la muestra de amor m?s absoluto, porque conlleva la negaci?n de uno mismo, la perdici?n propia. Insolentemente cl?sica, extraordinariamente realista en ambientes y personajes, "Million dollar baby" es otro paso m?s en la escalada de Eastwood al Olimpo de los cineastas mayores, si es que no est? en ese para?so hace tanto tiempo ya. Que yo recuerde, es la primera vez que el duro Clint llora en pantalla, y esas l?grimas en un hombre al que jam?s se le humedecieron los ojos en el cine son las m?s turbadoras que uno recuerda en mucho tiempo. Toda la pel?cula es ejemplar, pero desde el accidente de la chica alcanza el rango de magistral, con escenas a cu?l m?s intensa: la lectura de los versos de Yeats en ga?lico a la chica; la tensa controversia de la tetrapl?jica con su interesada familia; aquella en la que Eastwood consuma su supremo acto de amor sin sexo; el ?ltimo plano, bell?simo en su t?cito significado... todo es prodigioso, de una sutileza pur?sima. Supongo que Hilary Swank conseguir? su segundo Oscar, tras el de "Boys don''t cry", no s?lo porque est? sobrecogedora en su papel de impedida, sino porque compone tan atinadamente el personaje de chica que se sabe a s? misma un cero a la izquierda; Freeman deber?a obtener, de una vez por todas, el Oscar que se le ha negado reiteradamente, gracias a la excepcional "performance" del viejo boxeador tuerto que finalmente consigui? hacer su combate n?mero ciento diez; y qu? decir del gran Eastwood: tal vez este a?o sea el suyo, no s?lo como director, que es de una obviedad evidente, sino tambi?n como el entero, impenetrable, calladamente l?rico actor que es, el ?nico quiz? con facultades para hacer un personaje como ?ste, un viejo manager de boxeo capaz de leer a Yeats en ga?lico y, prof?ticamente, recitar a su amada los hermosos versos, llenos de melancol?a, de "La isla del lago: Innisfree": me levantar? y partir? ahora, partir? hacia Innisfree, y construir? all? una peque?a caba?a, hecha de arcilla y zarzas...

E. Colmena

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-11 14:52:23
Tu marcador:


Clint Eastwood es uno de los pocos cineastas actuales que pueden ser considerados como cl?sicos. Pel?culas como ?Bird?, ?Sin Perd?n?, ?Los puentes de Madison?, ?Mystic River? demuestran la maestr?a de un director centrado en plasmar sin ning?n tipo de malabarismo unas historias donde los personajes y la trama son los grandes protagonistas de la funci?n. En un mundo donde prima la est?tica publicitaria y los efectos especiales, Eastwood apuesta por unas tramas profundamente humanas narradas de una manera cl?sica y sin efectismos. En este sentido, el protagonista de ?La muerte ten?a un precio? es de los escasos realizadores que, sin caer en la soser?a narrativa de los telefilmes, practican ese estilo invisible que hizo c?lebre a algunos realizadores de la ?poca dorada de Hollywood.



?Million Dollar Baby? parece una nueva muestra de ese empe?o de Eastwood por poner su oficio al servicio de una trama que es m?s de lo que simplemente parece. En este aspecto, la peculiar relaci?n entre Frankie Dunn (el propio Eastwood), un prestigioso entrenador de boxeo, y Maggie Fitzgerald (Hilary Swank), una chica cuyo mayor sue?o es ser una estrella del cuadril?tero, deja de ser exclusivamente una pel?cula sobre el mundo del boxeo para convertirse en una preciosa historia de amor paterno-filial entre los dos protagonistas, un padre sin hija y una hija sin padre. Con sumo cuidado, y siempre atendiendo a los peque?os detalles, el director nos habla de la necesidad de cari?o que tienen dos seres destinados a perder. Casi como un acto de justicia po?tica, la vida les hace un doble regalo: el ?xito en el mundo del boxeo y la constataci?n de que ambos se tienen el uno al otro. Sin embargo, el destino, caprichoso y cruel en muchos casos, les jugar? una mal pasada y los volver? a colocar en la situaci?n de eternos perdedores.



Con una sobria realizaci?n, una sabia utilizaci?n de la m?sica y un gui?n m?s que interesante, Eastwood consigue humedecernos los ojos con una historia profundamente humana. Sin embargo, y ser?a injusto reconocerlo, la pel?cula no ser?a tan emotiva sin sus maravillosos trabajos interpretativos de un emocionante Eastwood, de una perfecta Hillary Swank y de un soberbio Morgan Freeman, encargado de interpretar a un antiguo boxeador tuerto siempre dispuesto a decir unas cuantas verdades al viejo entrenador.

Por Julio Vallejo

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-09 14:45:56
Tu marcador:


En su cr?tica de Sin perd?n,cuyo gui?n Clint Eastwood guard? diez a?os hasta tener la edad necesaria para encarnar al protagonista, el admirado Jos? Luis Guarner hablaba de planos dignos de John Ford y de una "autoridad narrativa e inspiraci?n de un maestro". Casi doce a?os -y ocho pel?culas- m?s tarde, Eastwood comparece con Million dollar baby,proyecto acogido con reticencia (pusieron menos dinero del habitual) por Warner. El boxeo, afirmaban esos ejecutivos que, como dijo Eastwood en 1995, tienen "mentalidad adolescente y hacen cine para adolescentes", carec?a de gancho comercial.

?Qu? cortedad de miras! Million dollar baby no es una pel?cula de boxeo, sino que aprovecha su mundo, sus reglas, su lenguaje y sus personajes para metaforizar la soledad humana. Tambi?n la perenne condena al fracaso que rige la vida de sus protagonistas. Million dollar baby es una lecci?n moral, una lecci?n de c?mo contar historias. En suma, una lecci?n de cine, como no se ve?a en una pantalla hace tiempo. Aparecen personajes que pueden perderlo todo, salvo la dignidad. Son perdedores (a Eastwood siempre le fascin? la figura del perdedor, siendo ?l, en apariencia, un ganador) que, en el crep?sculo de su vida, guardan una gran amargura interior y un escepticismo exterior ante los nuevos tiempos.

Un avejentado Clint Eastwood (no se pierdan su voz, cascada pero persuasiva) interpreta genialmente a Frank Dunn, propietario de un gimnasio que conoci? tiempos mejores y donde entrena a improbables futuros campeones. Tambi?n corretea por all? un disminuido ps?quico, apodado Peligro, antol?gico personaje salido de las p?ginas de un gui?n mod?lico, para quien este agrietado recinto deportivo supone el hogar que nunca tuvo, y los pu?etazos que lanza al aire, su venganza inconsciente por ser como es. El subalterno de Dunn es un boxeador negro, Eddie, a quien ?l entren? en el pasado y de cuya tara f?sica, la p?rdida de un ojo, se siente responsable.

Este personaje interpretado por Morgan Freeman se erige en narrador de la historia mediante un recurso estil?stico s?lo revelado al final y que conviene no desvelar. Como no conviene desvelar -por respeto al futuro espectador y a la soberbia estructura dram?tica del filme- otro aspecto de la historia. La figura de Maggie (maravillosa Hilary Swank), una joven empe?ada en ser entrenada para subir al ring y convertirse en figura del boxeo femenino.Un modo, enga?oso, de salir del lumpen.

"Con ser duro no basta", reza un cartel en el gimnasio regentado por Frank y su ayudante Eddie. Dos tipos que se conocen demasiado bien como para perder el tiempo hablando, aunque mantienen algunos di?logos impagables. Los cr?ticos de cine somos otros perdedores a la hora de recomendar pel?culas a improbables lectores, pero ser?a imperdonable que se perdieran este admirable edificio f?lmico, creado por un arquitecto excepcional y habitado por seres tremendamente humanos, o sea, contradictorios.


Texto "la Vanguardia" por LLU?S BONET MOJICA

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-05 20:02:00
Tu marcador:


La trayectoria que Clint Eastwood inicia con Bird (1988) y que prosigue con obras del calibre de Cazador blanco, coraz?n negro (1990), Sin perd?n (1992), Un mundo perfecto (1993), Los puentes de Madison (1995) y Mystic River (2003), hasta llegar a Million Dollar Baby, se inscribe en una doble b?squeda. Por un lado, su voluntad de conectar con lo m?s f?rtil de la tradici?n narrativa del clasicismo americano en su vertiente gen?rica: el biopic, el cine de ?safaris africanos?, el western, el cine criminal, el melodrama rom?ntico, el cine negro o el film de boxeo. Por otra parte, la voluntad de filmar los hechos narrados con la densidad y con la urgencia impl?citas en la necesidad de ?comunicar una experiencia?.

Reelaboraci?n de la tradici?n y captura de la intensidad inherente a lo irrepetible para conectar con una aspiraci?n fundamental de la modernidad. Reinterpretaci?n del cine cl?sico, en definitiva, desde la plena conciencia de su historicidad, al tiempo que se buscan formas contempor?neas para hablar con sinceridad y sin suced?neos. Por eso, ahora, Eastwood se acoge al paraguas de los arquetipos gen?ricos y narrativos del cine pugil?stico, asume sus m?rgenes con plenitud y termina por abrir el g?nero en canal para adentrarse finalmente, a tumba abierta, por las tinieblas m?s oscuras y pol?ticamente incorrectas de un drama universal sobre la orfandad.

Para llegar hasta semejante abismo, por el que se precipitan las im?genes de Million Dollar Baby en sus veinte minutos finales, el cineasta recoge las mejores semillas que han sembrado en el camino t?tulos como Cuerpo y alma (Robert Rossen), Tongo (Robert Wise), Fat City (John Huston) o Toro salvaje (Scorsese). S?lo que el gimnasio pugil?stico retratado por Eastwood, habitado enteramente por perdedores atrincherados en los m?rgenes, se abre pronto su propio camino para explorar a conciencia un tema que obsesiona al cineasta: la angustia de los padres que han perdido a sus hijas, el sentimiento de orfandad paterna (ya presente en Poder absoluto y en Mystic River), aut?ntico subtexto que hierve a temperatura creciente bajo el discurrir de un relato que se ocupa de narrar, en primera instancia, la lucha por ?l ?xito de una joven y voluntariosa boxeadora.

Si todas las grandes obras de arte son siempre producto de una reescritura que abre espacios para el sufrimiento propio (Harold Bloom) y si el arte ?que dice las verdades m?s radicales acerca de la condici?n existencial e hist?rica es el de la negaci?n y el rechazo, el que hace hincapi? en el malestar de la civilizaci?n y en la laceraci?n misma del yo individual? (Claudio Magris), comprobemos entonces con qu? nos encontramos en esta obra capaz de subvertir todas las expectativas: reescritura de la tradici?n gen?rica; exorcismo de una herida emocional que sangra, cada dos por tres, en los fotogramas del cineasta; rechazo de los c?nones establecidos (de la f?cil autocomplacencia en los clich?s del melodrama ternurista), negaci?n de la moral hegem?nica, indagaci?n frontal y sin coartadas esteticistas en lo m?s lacerante y en lo menos asumible de un revulsivo acto de amor.

Porque, es hora ya de decirlo, Million Dollar Baby (rodada ?ntegramente en 37 d?as) desemboca con ins?lita honestidad en una secuencia que vale, por s? sola, para certificar la sima profunda de la que nace el film: la ejecuci?n amorosa de un acto eutan?sico que el cineasta se atreve a filmar de frente, mirando con valent?a a los ojos, al rostro, a los gestos y a las manos del hombre que lo comete. Hace falta mucho valor y mucha madurez, f?lmica y humana, para llevar tan lejos una puesta en escena como la que Eastwood despliega entonces, hija de una mirada hecha, simult?neamente, de amor y de dolor, de compasi?n y de horror, de solidaridad y de despedida. La secreta y honda belleza, transida de amargura y temblor literario, que respira la narraci?n no se autoconcede ninguna facilidad. Por eso descubrimos al final que el relato entero no es otra cosa que la evocaci?n de un pret?rito dolorosamente convocado desde el presente por la escritura nocturna de una carta dirigida (no se puede decir por qui?n) a la hija perdida. Volvemos as?, para sorpresa de todos, al mismo resorte que pon?a en marcha el relato de Los puentes de Madison.

De ese tiempo suspendido y arrebatado a semejante ejercicio epistolar, de esa p?tina casi fantasmag?rica, en su oscuro y denso realismo, se alimenta el insondable dolor y la serena placidez que destilan unas im?genes cuyo pulso parece detenerse en cada fotograma para hacer avanzar en silencio, sin aspavientos y sin subrayados, uno de los discursos m?s personales, m?s heterodoxos y m?s a contracorriente que han surgido durante la ?ltima d?cada en el Hollywood contempor?neo. O, para decirlo con mayor propiedad, a despecho y ante la desconfianza de ?ste.



Carlos F. HEREDERO

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-05 19:59:59
Tu marcador:


Emoci?n es la palabra que mejor define este turbulento viaje por los lugares m?s rec?nditos del coraz?n humano, impresionante relato cinematogr?fico trazado sin trampa ni cart?n en el que la expresi?n de los sentimientos se aborda con tal honestidad que resulta imposible mantener la distancia respecto a lo que sucede en la pantalla. Hay que dejar claro que Million Dollar Baby no es una pel?cula sobre boxeo, o mejor dicho, es una apasionante pel?cula sobre boxeo en la que la filosof?a subyacente a este deporte es aplicada a una serie de relaciones marcadas por diferentes tipos de p?rdida. De lo que en ?ltima instancia habla este largometraje sobrio y conmovedor es de la necesidad de levantarse a?n despu?s de la ca?da, por muy dura que esta haya sido.
Los dos protagonistas llevan a sus espaldas el peso de una vida llena de sinsabores, existencias solitarias desarrolladas a la sombra de oportunidades pret?ritas que quedaron aparcadas en el camino (ambos han sido v?ctimas de importantes derrotas, en sentido literal y simb?lico). El personaje interpretado por Hillary Swank ?que progresivamente va saliendo de la oscuridad que inunda la pantalla durante la primera mitad del filme- ve en el boxeo una esperanza para redimir un pasado en el que s?lo encontr? ingratitud ?de su familia, de la sociedad en general-. A pesar de sus reticencias iniciales, el entrenador al que da vida el propio Eastwood encuentra en esta mujer valiente y testaruda la ?ltima oportunidad para reconciliarse con sus demonios personales.

Morgan Freeman observa desde su condici?n de testigo privilegiado la evoluci?n de una relaci?n que crece ante nuestros ojos mediante el progresivo intercambio de gestos y miradas, de silencios obligados que van dando paso a confesiones sobre las que se establece un profundo lazo afectivo. Sus palabras nos conducen por los vericuetos de una narraci?n ennoblecida gracias a la hondura de los personajes que la habitan y los m?ltiples niveles de lectura. El gui?n escrito por Paul Haggis (nominado al Oscar) es una de las piezas fundamentales del preciso engranaje de una cinta que no deja ning?n cabo suelto y cuyas vigorosas im?genes tienen la cualidad de sugerir siempre mucho m?s de lo que muestran.

Si el conjunto del filme viene a ratificar el talento de Eastwood para contar historias, sus ?ltimos cuarenta minutos constituyen un prodigio de intensidad que demuestran la capacidad con la que el realizador estadounidense maneja materiales dotados de fuerte contenido emocional sin caer en ning?n momento en el exceso. Las interpretaci?n del terceto protagonista, en el que hay que destacar a una soberbia Hillary Swank (mezcla perfecta de vulnerabilidad y fortaleza), constituyen otro de los pilares sobre los que se sustenta una pel?cula de incuestionable solidez y belleza, obra excepcional llamada a perdurar en la memoria del espectador.




Texto Gonzalo Izquierdo

Million Dollar Baby
Enviado por kc el 2005-02-05 19:58:35
Tu marcador:


Despu?s de que el a?o pasado nos sorprendiera con Mystic River, una pel?cula que se convirti? enseguida en un cl?sico de su carrera como director, Clint Eastwood nos sorprende una vez demostrando que aun le quedan ases bajo la manga, y con 74 a?os, nos presenta Million Dollar Baby, su mejor pel?cula hasta ahora. La historia le sonar? a muchos a la inolvidable Karate Kid, pero no a su secuela que tambi?n era protagonizada por la protagonista de Million, Hilary Swank. La actriz protagoniza a Maggie Fitzgerald, una joven de 31 a?os que quiere convertirse en boxeadora, y que a pesar de su edad, exige con determinaci?n que Frankie Dunn (Clint Eastwood) la entrene. Million Dollar Baby no es una pel?cula de boxeo, sino la historia de una boxeadora. Mientras m?s duda Frankie, mas persiste Maggie. La chica se entrena en su gimnasio con la ayuda de Scraps (Morgan Freeman), un viejo amigo de Frankie que vive en una habitaci?n en el mismo gimnasio, y que con su ayuda consigue que Frankie de el brazo a torcer y cambie su regla de que no entrena chicas. Maggie era camarera desde los trece a?os y aunque quiz?s descubri? su pasi?n un poco tarde, ella es tan buena en el boxeo y posee una determinaci?n tal que es imposible que no se convierta en nuestra hero?na favorita. El filme es el mejor de la carrera de Eastwood como director, pero es probable que enga?e un poco al espectador. El filme comienza con la t?pica historia de Cenicienta, y su audacia radica en la maestr?a del director en enga?arnos haci?ndonos creer que el filme no ser? m?s que una versi?n femenina de Rockie. Pero r?pidamente la historia se convierte en oscura y melanc?lica llevando al espectador por un camino que jam?s hubi?ramos imaginado. Frankie es un hombre que lleva a?os sin relacionarse con su propia hija, y en la b?squeda de su propia redenci?n consigue una relaci?n casi familiar con Maggie. Di?logos, m?sica y coreograf?as estupendamente desarrolladas, son algunas de las claves m?gicas que hacen triunfar esta pel?cula. La m?sica de creada por el propio Eastwood y orquestada por Lennie Niehaus es impactante, utilizando por momentos una sola guitarra como muestra de la melancol?a de sus protagonistas. Million Dollar Baby es un drama sin grandes triunfos finales ni sue?os cumplidos gloriosamente; es una historia de amor, pero sin sexo ni romance. Clint Eastwood es magnifico en su papel, y es todo un placer volver a verlo actuar en una interpretaci?n tan sentida y emotiva. Hilary Swank realiza un papel que nos impacta e impresiona, y que bien merece su nominaci?n a los Oscar, adem?s de ser una de las favoritas para conseguirlo. Finalmente, Morgan Freeman, tambi?n nominado, regresa a personificar un papel a su medida volviendo a demostrar su talento y a brillar en la pantalla a pesar de la oscuridad de la historia. As?, esta obra maestra de Eastwood es tan pura y simple como profunda y verdadera. Es verdad que con el tiempo muchos directores pierden el rumbo, mientras que otros contin?an brillando y aprendiendo a contar sus historias. Million Dollar Baby es la pel?cula numero 25 de Eastwood como director; y aunque Mystic River es una gran pel?cula bell?simamente dirigida, Million es el tipo de filme que mantiene al espectador atento y profundamente entregado al desarrollo de la historia. Es una pel?cula oscura, con muchas sombras y escenas de noche; adem?s de boxeo y escenas de lucha; pero no se trata de la oscuridad ni del boxeo, sino de una mujer que desde un comienzo esta determinada a conseguir algo; y de un hombre que a pesar de no querer hacer nada por ella en un principio, terminado haci?ndolo todo.

Yahoo.es