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La Casa de las Dagas Voladoras
El ?xito de Tigre y drag?n, pel?cula de artes marciales realizada por un cineasta de prestigio, Ang Lee, anim? a Zhang Yimou a seguir en id?ntica direcci?n. Lee rod? Tigre y drag?n porque desde hac?a a?os le apetec?a poner en im?genes un relato wuxia (historias de espadas, artes marciales, fantas?a y samur?is andantes), y lo hizo tras asentarse en Hollywood, no antes.
Por el contrario, Yimou accedi? a dirigir su primera pel?cula de pl?sticas coreograf?as marciales, Hero, cansado de luchar contra el f?rreo sistema ideol?gico de su pa?s y tras haber probado diferentes formas narrativas con filmes como Keep cool, El camino a casa o Happy times.
Buena parte de la cr?tica le vapule? por haberse vendido al imperio te?ricamente alienante de las artes marciales. ?l, ni caso. La casa de las dagas voladoras es su segunda tentativa en el g?nero y mejora todo lo apuntado en Hero.
Tiene m?s cuerpo dram?tico, mejor definici?n de personajes, un trasfondo rom?ntico y una mayor funcionalidad de las (esperadas) secuencias de acci?n, vistosas y hermosas hasta decir basta.
La pel?cula es tanto una exploraci?n est?tica como un simple relato de tri?ngulo amoroso, con Zhang Ziyi como eje central. Construida en tres actos, tiene una secuencia de acci?n que concentra cada uno de estos episodios.
El primero es inmejorable: un duelo entre un oficial que lanza jud?as crudas contra una veintena de tambores y la respuesta que le ofrece una bailarina ciega, golpeando en los mismos puntos con la cola de su pa?uelo y desafiando, como siempre, todas las leyes de la gravedad.
El segundo tiene como escenario un bosque de juncos. Los verdes combinados de los tallos, las copas de los ?rboles y la indumentaria de los soldados consolida el mejor fest?n visual del largometraje.
El tercero tiene aires de feroz romanticismo, con la sangre, por primera vez visible en la pel?cula, manchando el escenario nevado. ?Formalista en exceso? Pero tanta belleza no llega nunca a abrumar.
Quim Casas
El periosdico
Añadido: February 15th 2005 Escrito por: kc Resultado:     Enlace Relacionado: Website Lecturas: 95 Idioma:
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-03-24 22:07:52 Tu marcador:     
Supongo que es injusto esperar absoluta perfecci?n en todas las pel?culas de un director. Pero debido a que "H?roe", la previa cinta de Yimou Zhang, result? ser un logro tan espectacular, ahora es muy dif?cil ver su nueva pel?cula "La Casa de los Cuchillos" sin tener enormes expectativas sobre su calidad narrativa y cinematogr?fica.
La cinta se desarrolla en el siglo noveno, en la China de la dinast?a Tang. Ah? conocemos a Mei (Ziyi Zhang), una joven ciega trabajando en una elegante casa de cortesanas, de la que es cliente Jin (Takeshi Kaneshiro), un comisario local que queda prendado de la joven. Sin embargo, Mei no es lo que parece, y al poco tiempo es arrestada por Leo (Andy Lau), por ser miembro de un grupo de revolucionarios llamado "La Casa de las Dagas Voladoras". En la c?rcel, Mei ser? torturada para que revele la ubicaci?n de sus subversivos compa?eros, pero antes de que eso ocurra Jin la rescata. As? comienza un romance que pondr? en peligro no s?lo la vida de los j?venes, sino sus lealtades... las cuales tal vez son distintas a lo que parecen.
Empezar? por desahogarme y hacer las injustas (y esperadas) comparaciones con "H?roe". Aunque "La Casa de los Cuchillos" es una excelente pel?cula, me desilusion? un poco por no tener el ?pico estilo y la profunda ideolog?a de su antecesora. Igualmente los efectos especiales fallan en varias ocasiones, y el argumento es mucho m?s convencional, aunque hay que admitir que cuenta con un par de sorpresivas revelaciones que diestramente cambian la perspectiva de la pel?cula.
Listo... qu? alivio. Habiendo dicho todo eso, s?lo queda abocarse a las m?ltiples bondades de la pel?cula (con una grave excepci?n).
La cinematograf?a es extraordinaria, y al igual que otras pel?culas similares ("Crouching Tiger, Hidden Dragon", por mencionar una), hace excelente uso de las espectaculares locaciones chinas, mostrando con igual esmero praderas floridas, agrestes monta?as y un misterioso bosque de bamb?, donde se desarrolla una de las mejores escenas de la pel?cula.
Para aficionados de las artes marciales, "La Casa de los Cuchillos" ser? particularmente interesante, pues si bien algunas coreograf?as de pelea se sienten un poco forzadas (como un duelo con espadas al final de la pel?cula), el resto de la acci?n es impresionante, desde un extra?o baile con tambores, hasta una espectacular batalla en el mencionado bosque de bamb?.
Pero, como en toda buena pel?cula de artes marciales, esas escenas sirven como adorno de un argumento interesante y detallado, que en este caso gira alrededor de un complejo romance con tintes pol?ticos. No puedo revelar m?s, pero es notable el modo como el director confunde las expectativas de la audiencia, entregando una serie de relaciones cuya din?mica no s?lo impulsa la trama, sino que cambia el sentido mismo de la pel?cula. Y lo mejor es que los giros inesperados que tiene la historia no parecen capricho del guionista, sino el resultado l?gico de las circunstancias en las que viven los personajes. Quiz?s esos giros no son muy originales, pero definitivamente resultan l?gicos y consistentes. Y mis disculpas si todo esto suena confuso, pero no quiero arruinar las sorpresas de la pel?cula... baste decir que el gui?n est? muy bien escrito, y aunque ciertos elementos se sienten un poco predecibles y algo convencionales, el efecto total es muy satisfactorio.
Y gran parte de este logro recae en el elenco. No puedo imaginar siquiera la dificultad de lidiar con complejas escenas de artes marciales, y al mismo tiempo mantener el tono emocional de los personajes. Afortunadamente Zhang Ziyi, Andy Lau y Takeshi Kaneshiro son veteranos de este g?nero, y su capacidad histri?nica est? a la par de su asombroso desempe?o f?sico. Tal vez algunas coreograf?as no est?n tan pulidas como en "H?roe" o "Crouching Tiger, Hidden Dragon", pero la energ?a que proyectan y la clara edici?n compensan cualquier tropiezo acrob?tico.
No obstante, un factor que definitivamente me amarg? la experiencia fue la inclusi?n de un par de escenas donde se lastima a varios caballos, empleando el sat?nico arn?s que los hace caer en plena carrera. En vez de utilizar caballos entrenados para caer, muchos directores prefieren usar este inhumano aparato, que lastima inmisericordemente a los pobres caballos. Creo que no hay excusa para torturar animales en nombre del entretenimiento (ni del "arte"), y ver eso en la pantalla fren? en cierta medida mi entusiasmo por esta pel?cula.
En fin, dej?mosle eso al karma.
Quiz?s el director Yimou Zhang nunca logre duplicar la haza?a art?stica de "H?roe", pero sus pel?culas definitivamente son dignas de admirarse por sus m?ritos propios, y por eso debo recomendar "La Casa de los Cuchillos" a quien guste del buen cine. Esta pel?cula trasciende g?neros, y no s?lo es una buena cinta de artes marciales, sino una aut?ntica obra de arte f?lmico. Si tan s?lo no hubieran lastimado caballos...
Pablo
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-25 08:40:01 Tu marcador:   
El otrora reflexivo, pausado, minimalista y a menudo socialmente comprometido Zhang Yimou se nos ha vuelto en sus dos ?ltimas pel?culas, a imagen y semejanza de la transformaci?n de su pa?s, un experto en efectismos, comercialidad y manipulaci?n. Pero eso s?, con mucho estilo. No olvidemos que, as? como su pa?s se ha ganado la admiraci?n y el respeto internacionales, y gracias a su reconversi?n neoliberal hasta se ha premiado a sus empresarios con unos juegos ol?mpicos (aunque para que no se crezca demasiado se le corta el grifo del petr?leo, que para eso se montan estos tinglados en aquel oriente no tan lejano), a aquellos de sus cineastas que han seguido la recta senda del mercado se les ha premiado con altos presupuestos, amplia distribuci?n y jugosos ingresos, a condici?n, eso por supuesto, de que potencien el imprescindible car?cter ex?tico y dulcificado de sus propuestas, y omitan cualquier referencia a las realidades sociales. As? funciona China, y tambi?n la parte de su cine que nos llega; a imagen de lo que el mundo quiere de ella para s?.
Lo m?s triste de todo es que funciona. Que su nuevo cinema menterie provoca un ?xtasis est?tico, un disfrute sensual arrebatador, que hasta disculpa la incoherencia a veces hasta chapucera de un gui?n que de puro inocente en la historia de amor resulta simp?tico e incluso tiernamente entra?able. Se agradece en todo caso que el manique?smo que se nos anuncia en gran parte de la pel?cula se diluya en dicha historia de amor, hasta el punto de dejar abandonada a su suerte una de las l?neas argumentales, cuya construcci?n de mcguffin sin desarrollar no s?lo se evidencie, sino que acabe tergiversando y hasta contradiciendo el esp?ritu conservador de la cinta. El que tuvo retuvo. Yimou tiene la habilidad de convertir un escenario argumental inocuo, puramente funcional con el aparentemente ?nico objeto de dotar de un marco que justifique una historia rom?ntica, en una serie de peque?as dagas lanzadas a la conciencia del espectador, pistas que nos muestran un conformismo disconforme del director con una situaci?n a la que se adapta, pero que le molesta, como una chinita en el zapato. Pero temeroso de que se le escape, al final evita estas circunstancias en favor de lo pol?ticamente correcto, o al menos aceptable por los que han de poner el sello de conformidad con lo dispuesto.
El argumento, como se pueden imaginar, es muy na?f. En plena dinast?a yo-qu?-s? hace su aparici?n una sociedad secreta que se opone al gobierno, "la casa de las dagas voladoras". Dos inspectores son encargados de descubrir y eliminar al nuevo jefe de la banda, para lo cual uno de ellos se har? pasar por un bandido. Este debe trabar amistad y salvar a una miembro del grupo, ciega para m?s se?as, e intentar que ella le conduzca hasta donde se refugia la banda, pero tras m?ltiples batallas y peligros se acabar?n enamorando.
Pero mucho m?s que el contenido de la historia, lo que domina es la perfecci?n est?tica del film, rayana a veces en la saturaci?n. Rodada en escenarios preciosistas, ya sea en interiores sobrecargados como el del serrallo donde trabaja la ciega, o en paisajes naturales sublimes, como el paradis?aco bosque de bamb?, y resaltados por una fotograf?a que potencia hasta la saturaci?n los colores naturales, y una m?sica grandilocuente en muchos momentos, lo que m?s llama la atenci?n sin embargo son las coreograf?as de los combates, o los n?meros de danza, por no hablar de los efectos especiales tan barrocos, todo ello t?pico del subg?nero de artes marciales o wuxia en el que se inscribe la historia. Vestuario, decoraci?n, extras, todo para una producci?n de primer orden, sin reparar en gastos, en el que destaca, como siempre que algo la filma, la subyugante Zhang Ziyi, La c?mara (y la secci?n masculina del p?blico) adora a esta chica. El resto del reparto (en la pr?ctica s?lo hay cuatro personajes) cumple sobradamente, al menos a falta de ver la versi?n original, imprescindible en las pel?culas orientales (e imposible de encontrar aqu? en provincias).
Como conclusi?n, dir? que la pel?cula se puede disfrutar, como fiesta sensorial que es, de manera un tanto infantil en su aparente puerilidad no exenta, como dec?a, de cierta mala leche. A veces, dan ganas de levantarse y gritar ?dale, dale! y de animar cual si de circo romano se tratase. Entretenida, directa, emocionante; uno se lo pasa bien. De hecho, para este redactor es la mejor de las pel?culas de este estilo que ha visto (hablo de Hero del propio Yimou y Tigre y drag?n de Ang Lee). Sin embargo est? bastante lejos de las grandes pel?culas de su gran director. Espero recuperarle en su pr?xima obra, ya en pleno rodaje, en la que parece que retornar? por la senda de su cine anterior, el que no nos hipnotizaba y nos apabullaba, sino el que nos conmov?a y nos hac?a reflexionar.
Por Javier Castro
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-25 08:34:34 Tu marcador:   
Ang Lee, el cineasta taiwan?s m?s universal, hizo en el a?o 2000 una sentida reivindicaci?n del cine de artes marciales orientales en "Tigre y Drag?n" (ver cr?tica en CRITICALIA). Su ?xito, tanto de taquilla como de p?blico, ha animado al cineasta chino m?s internacional, Zhang Yimou, a explorar esa veta, lo que ya hizo en "Hero", tambi?n con gran acogida de cr?tica y p?blico, y ahora de nuevo con esta "La casa de las dagas voladoras". Otra vez el director chino vuelve a deslumbrar por la belleza de sus im?genes. Esta vez sit?a la historia en la China cl?sica, en el a?o 800, con un gobierno corrupto y una hermandad, las Dagas Voladoras, que se opone frontalmente a esa desp?tica autoridad. Dos polic?as emboscan a una sospechosa de pertenecer a la hermandad proscrita. Fingen la fuga de la chica de la prisi?n, a manos de uno de los polis, para hacerse de su confianza y que les gu?e hasta sus hermanos de secta, pero pronto nos daremos cuenta de que las cosas no son como parecen.
"La casa de las dagas voladoras" es, desde luego, un filme de acci?n, con hermosas escenas de lucha oriental coreografiadas como si de espectaculares bailes se tratara. Zhang realiza un trabajo espl?ndido en todas ellas, resultando especialmente brillante en la que se desarrolla en el bosque de bamb?es, un prodigio de originalidad, composici?n crom?tica y acrobacia. De hecho todo el filme est? bellamente cincelado con una paleta de colores que ya es legendaria en el cine de su autor: los tonos bermejos de "Sorgo rojo" y "La linterna roja", los azules de "Semilla de crisantemo"... Aqu? predominan el ocre de los campos de oto?o y el verde de los bamb?es.
Pero la pel?cula es, tambi?n, una hermosa historia de amor a tres bandas: el "outsider", introducido como topo en la Polic?a, profundamente enamorado de su novia; ?sta, amada pero no amante, que aprender? a querer a su inesperado benefactor; ?ste, un donju?n de la ?poca, que se sentir? arrastrado por algo m?s que la pasi?n f?sica que habitualmente le despiertan las mujeres, para conocer el aut?ntico, devastador amor bajo los ropajes de su no tan inocente compa?era de fuga.
L?stima que escenas bell?simas, como la del bosque de bamb?es, o la inicial del baile de la supuesta ciega ante el capit?n de la Polic?a, parezcan embriagar a Zhang, hasta el punto de que en el ?ltimo tramo del filme "se pasa de rosca" en su b?squeda de la hermosura. Esos planos finales con los componentes del tr?o amoroso luchando extenuados sobre la nieve ensangrentada resultan ya excesivos, chirriantes, como si se hubiera pasado de la sensibilidad a la sensibler?a, que no es lo mismo. No estamos, desde luego, ante la obra maestra que algunos han querido ver, aunque s? es una pel?cula muy v?lida, que reivindica el papel seminal del cine de luchas orientales, tan menospreciado (casi siempre con raz?n, es cierto), pero con el que se pueden hacer buenas historias como ?sta, aunque los actores sean penosos, y aunque en el camino Zhang haya perdido su veta rebelde para entrar en un cine m?s comercial y menos combativo contra el poder establecido en China. Claro que tambi?n podr?a interpretarse la resoluci?n final como el triunfo del derecho individual de cada persona sobre el de la colectividad, algo con lo que me parece no deben estar muy de acuerdo los tir?nicos jerarcas del Partido Comunista Chino... ?Ay, Zhang, que te veo otra vez en el ostracismo!
E. Colmena
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-18 20:32:04 Tu marcador:    
La China del 859 AC est? inmersa en una guerra, donde multitud de clanes le intentan disputar el poder al gobierno corrupto de la capital, una de las facciones m?s temidas en La Casa de las Dagas Volantes.
Ese es el encuadre que nos presenta Yimou para su nueva pel?cula; donde nada parece lo que es, y donde cada personaje acaba desempe?ando un rol completamente opuesto al inicial; lo que al principio se plantea como una mera investigaci?n gubernamental se torna en un tri?ngulo amoroso imposible de resolver con ?xito.
Mas si hay dos elementos que se hacen notar en las pel?culas de Zhang Yimou, son la acci?n y la est?tica abrumadora, siendo una dependiente de la otra. Ya en Tigre y Drag?n pudimos ver como conceb?a los combates Yimou, como una danza, sin duda fue en Hero donde ahondo en esta filosof?a, convirtiendo una escena de acci?n en un ritual, en un acto ?ntimo de veneraci?n y respeto m?ximo.
En La Casa de las Dagas Volantes, los combates son parte de la relaci?n interpersonal que mantienen las tres partes del ya citado triangulo amoroso, es a trav?s de las dagas como se expresan las sensaciones, el amor y el odio; el efecto trepidante de las dagas lleva mas all? los combates que pudimos ver en Hero o Tigre y Drag?n.
Mas si hay algo que recordaremos siempre al ver esta pel?cula es la est?tica, la inundaci?n de color y sensaciones a la que nos somete el director es digna aspirante al Oscar a la mejor fotograf?a, simplemente impresionante.
El reparto cumple, actuaciones muy s?lidas y di?logos que casi siempre saben darle el ritmo oportuno a la pel?cula.
La Casa de las Dagas Volantes es, como las anteriores pel?culas de Zhang Yimou una alternativa de calidad al cine de acci?n compulsiva de Honk-Kong y al terror japones, aun quedan muchos cuentos chinos que contar.
por PELENNOR FIELDS
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-18 20:30:41 Tu marcador:    
Aunque su filme anterior, Hero (2002), logr? un importante ?xito comercial en la cartelera internacional, incluido el mercado norteamericano, Zhang Yimou est? considerado un autor de culto por filmes como La linterna roja o La joya de Shanghai, entre muchas otras. Es actualmente el director m?s prestigioso de China, por encima de Chen Kaige o Wong Kar-wai, y quiz? el que goza de mayor libertad por parte de su gobierno a la hora de plantear sus filmes. Aunque La casa de las dagas voladoras parece heredera directa de Tigre y drag?n (Ang Lee), la intenci?n de Yimou fue la de realizar un verdadero homenaje al cine de artes marciales y a los maestros chinos de la especialidad, como King Hu, Ching Siu-Tung o Tsui Hark, de los que buena parte de su filmograf?a es desconocida fuera de sus fronteras. De ambiente hist?rico y colorista, la pel?cula tiene entre sus protagonistas al actor Zhang Ziyi que ya participara en Tigre y drag?n y Hero. Los bell?simos paisajes donde transcurre la pel?cula no fueron localizados en China, sino en Ucrania debido a su cromatismo.
La Voz de Galicia
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-18 20:29:19 Tu marcador:    
Aquellos espectadores que quedaron impactados con Hero, prep?rense para la nueva producci?n de Zhang Yimou, La Casa de las Dagas Voladoras. Si Hero era una buena pel?cula, La Casa es a?n mejor. Con una extensa y exitosa carrera, Yimou nos sorprende con su nuevo trabajo, no solo con las escenas de acci?n, sino tambi?n con la belleza de la historia, el rodaje y la fotograf?a. La historia transcurre en medio del crecimiento de la Dinast?a Tang, con un triangulo amoroso como centro de la historia. A medida que el emperador decae en sus funciones y la pobreza comienza a hacer estragos, un movimiento conocido como La casa de las Dagas voladoras decide ponerse manos a la obra, robando a los ricos y entregando el mot?n a los pobres... al mejor estilo Robin Hood. As?, la polic?a decide infiltrarse en el grupo y capturar al agente l?der de este grupo. Dos polic?as deben acercarse a una de sus agentes, la bailarina ciega Mei. Uno de ellos es Leo, un hombre estricto y disciplinado, y el otro es Jin, un joven encantador y rom?ntico. Una serie de escenas de lucha y combate llevan a Jin a huir con Mei a trav?s de los bosques perseguidos por Leo. En el trayecto, Jin y Mei comienzan un romance aut?ntico y sincero, que emociona y estremece al espectador. Aunque esto no es lo mejor de la pel?cula, ya que el filme ofrece una serie de estupendas luchas, perfectamente coreografiada, con dagas voladoras y el sonido del viento. La casa de las Dagas Voladoras es un largometraje estupendo, repleto con colores vivos que nos transportan a bosques de cuentos y personajes heroicos. El sonido es magnifico, al igual que la fotograf?a que capta precisamente todo lo necesario para convertir este filme en la obra maestra de Yimou. Las coreograf?as y escenas de combate son impresionantes, mezclando efectos especiales con destreza y audacia, utilizando la brisa del viento y el sonido de la ropa al moverse como bases esenciales en medio de las escenas. Las secuencias de artes marciales son mas elaboradas que las que vimos en Hero, al igual que los colores y la fotograf?a. Por ejemplo, una de las escenas m?s impactantes transcurre en el medio de una lucha cuando la batalla comienza en medio del oto?o y termina con la nieve cubriendo todo el bosque. Las actuaciones son buenas, destacando a Zhang Ziyi quien captura la esencia del personaje, en su mezcla de arrogancia y vulnerabilidad.
Yahoo.es
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-15 14:39:54 Tu marcador:    
Cuando pasamos la barrera de lo que es o no posible, y nuestra conciencia se eleva hasta el universo de Zhang Yimou, comienza el verdadero disfrute.
La ornamentada y est?tica Hero supuso una toma de contacto con las historias de emperadores, las dinast?as a medio camino entre fantas?a y realidad y los guerreros acr?batas. Sin dejar de mirar a los gustos occidentales, Yimou orientaliza el personaje de Robin Hood a la hora de narrar este cuento de pasiones vividas entre soldados y bandidos que roban a los ricos para ayudar a los pobres, aderezado con pu?ales que parecen cobrar vida y aleteo propios.
Siguiendo la estela de su anterior pel?cula, esta f?bula nos remonta hasta el a?o 859, cuando los secuaces que deben proteger a una corte corrupta son incapaces de hacer frente a la inteligencia y la maestr?a en el arte del combate cuerpo a cuerpo de los que pertenecen a la Casa de las Dagas Voladoras. Zhang Yimou vuelve a recrearse en los detalles, en los colores captados por una fotograf?a delicada, resaltada por la m?sica medida que va de la mano de estos seres errantes por los bosques.
Zhang Ziyi da vida a uno de estos ?caballeros?. La actriz se amolda a la visi?n po?tica de un director que sabe aprovechar la belleza y la destreza de la joven que se estren? con Yimou en El camino a casa, se dio a conocer con Tigre & Drag?n, se hizo fuerte en Hero y enamor? a todos en 2046.
Yimou ha conseguido imprimir su sello de identidad en lo que se conoce como pel?culas wuxia -de espadachines y caballer?a-, combinando las artes marciales con danzas orientales en luchas coreografiadas y poniendo las m?s novedosas tecnolog?as cinematogr?ficas al servicio de una historia de amor y celos en la que el sonido tiene una fuerza muy especial, sin olvidar el poder de la intuici?n.
El responsable de pel?culas como Sorgo rojo y Do jou se recrea en el realce de una singular belleza, de esas que arruina paises. Dotado de un sexto sentido para el lirismo, Yimou ha sabido crear un g?nero propio, algo que en t?rminos ingleses deber?a acu?arse como eastern (equivalente al western ambientado en China, aunque buena parte de ?ste se rod? en Ucrania). El amarillo del desierto y azulado de las monta?as se doblega ante el verde de los bosques de bamb? en esta pel?cula que relata c?mo 3 a?os de espera pueden evaporarse en s?lo 3 d?as (dice el cineasta que puede producirse incluso en 3 segundos).
Las secuencias La Casa de las Dagas Voladoras acaban en alto, prepar?ndonos para un nuevo cl?max. Un ejemplo es la del prost?bulo con el baile de la primera dama del lugar. Nos deleita Yimou con cada plano, cada juego de miradas y en las idas y venidas de las dagas. Los momentos sublimes son tan numerosos que la pel?cula recuerda a otras como Goya en Burdeos, de Carlos Saura o la misma Hero, donde cada secuencia configura un cuadro digno del mejor rinc?n de un museo: las luchas en los bosques de bamb?, la llegada de la nieve... M?s forma que fondo, si, pero nos da igual.
Llega a las pantallas con el aval de ser la pel?cula m?s vista del pasado a?o en China, con millones de espectadores testigos de tri?ngulos amorosos, venganzas y ballet de luchas. El?vese junto a ellos hasta el universo de Yimou, donde nada es lo que parece, donde la batalla campal que se espera torna en oda a la belleza.
Texto Daniel Galindo Fr?as
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-15 14:33:28 Tu marcador:    
La filmograf?a de Zhang Yimou ha disparado entre los especialistas los m?s variados ecos referenciales: que si la intensidad melodram?tica de Minnelli & Sirk (Sorgo rojo,La linterna roja),que si el neorrealismo de Rossellini (Qiu Ju, una mujer china)o de De Sica (Happy times), que si la vanguardia wongkarwaiana (Keep cool)o el minimalismo kiarostamiano (Ni uno menos)? Por esa misma dispersidad est?tica, Hero,que miraba, y no de reojo precisamente, hacia Tigre y drag?n,no deber?a haber extra?ado a nadie. La casa de las dagas voladoras sigue en esa l?nea y sigue siendo fiel a la obra de Yimou, porque por mucho cambio de registro siempre hay algo com?n en sus obras: el estallido del color, la armon?a en la belleza.
?Y hay tanta belleza en su ?ltima pel?cula! La hay al principio, en la din?mica danza de Zhang Ziyi, propulsada por numerosos instrumentos de percusi?n y por una lluvia de frijoles secos. Y la hay, c?mo no, en las escenas de acci?n: la primera pelea en la monta?a, la segunda en un campo de flores y espigas y, sobre todo, la del bosque de bamb?, con docenas de guerreros suspendidos de los ?rboles y un diluvio de ca?as reminiscente del de las flechas de Hero.Estas escenas, o el cl?max final, con esa hermosa transici?n en el mismo paisaje del dorado oto?o al nevado invierno, bastan para acercarse sin rechistar a La casa de las dagas voladoras.
Si adem?s de forma quieren fondo, hallar?n una excedida, hiperbolizada pero sugestiva historia de amor triangular y un embolado de fingimientos, traiciones y giros inesperados en el que nadie es quien aparenta ser. El tono tampoco le teme al exceso; como Kitano, Yimou alterna la violencia con la poes?a: a una cruenta pelea le sigue la entrega de una flor, a otra una l?grima y otra l?grima m?s all?. La casa de las dagas voladoras es tan rom?ntica como una fotonovela rosa, tan ?pica como un tebeo de h?roes con espadones. Pero te engancha por su belleza y por su ?xtasis.
la vanguardia
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La Casa de las Dagas Voladoras Enviado por kc el 2005-02-15 14:32:39 Tu marcador:    
La Casa de las Dagas Voladoras aparece inevitablemente como d?ptico de Hero, por lo que tiene de incursi?n en los g?neros populares de lucha y espadas del cine oriental por parte de un Zhang Yimou dispuesto a ir m?s all? de su anterior propuesta. Si en Hero la borrachera de estecismo acababa por descafeinar las largas secuencias de luchas, en La Casa de las Dagas Voladoras la apuesta es mucho m?s coherente: la acci?n tiene su raz?n de ser precisamente en la belleza est?tica que provoca, en una coreograf?a de movimiento y color mucho m?s inventiva y extrema que la de Hero. Romance, danza y belleza formal son los pilares sobre los que se construye aqu? un estilo visual que lo es todo. Yimou sigue tomando elementos del cine de g?nero, pero va m?s all? con el prop?sito de alcanzar lo sublime en el poder expresivo del color, el encuadre y el movimiento, ya sea a trav?s de la naturaleza (de la ?pica de los bosques a la melancol?a de la nieve en el hermoso tramo final) o de las acciones de los personajes. El tri?ngulo amoroso es el justo y necesario, porque lo que aqu? importa es ofrecer a los sentidos una org?a de placeres est?ticos. Todas y cada una de las im?genes est?n primorosamente concebidas en pos de la belleza y son realmente un prodigio. Yimou casi anula la posibilidad de que veamos en La Casa de las Dagas Voladoras un precioso envoltorio para el vac?o: ese envoltorio es tan impresionante que tiene el valor del regalo en s? mismo. Y Yimou confirma tambi?n que su musa de los ?ltimos a?os, Zhang Ziyi, ha maduradao y le da todo lo que necesita: fuerza, belleza y misterio.
>> Para amantes del esteticismo bien entendido.
Lo mejor: la danza de los pa?uelos y los tambores.
Lo peor: la sospecha de que Yimou mira mucho al gusto occidental.
fotogramas
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