Entre "Clerks" y la ?ltima pel?cula de Kevin Smith han pasado algo m?s que siete a?os: en ese espacio de tiempo se concentra el nacimiento, la consagraci?n y la perversi?n de una entelequia que se llam? "cine independiente americano". Tambi?n esos siete a?os son el margen que ha aprovechado Kevin Smith para construirse un universo imaginario tan cerrado y autorreferencial, aunque trazado en clave anti?pica, como el que, en el terreno del comic-book, levantara el legendario Stan Lee en el seno de la Marvel: no es casual ni gratuito que el universo Smith se expanda en los mundos paralelos del cine y la historieta. "Jay y Bob el Silencioso contraatacan" es, de alguna manera, la gran ?pera crepuscular del cineasta: un posible equivalente de "El Imperio contraataca", esa pel?cula que, a?os atr?s, uno de sus personajes reivindicaba como met?fora de la vida, o, lo que es lo mismo, un encadenado de finales frustrados, el non-stop del "coitus interruptus" existencial.
La tienda regentada por el protagonista de "Clerks" era una perfecta imagen de ese lugar insignificante (la galaxia "indie") del que, de forma insospechada, iba a surgir un hurac?n de talento capaz de conquistar el mundo. En esta ?ltima pel?cula hay otro espacio (inmaterial) que cumple la funci?n de correlato simb?lico: Internet como territorio de la ch?chara onanista capaz de matar cualquier idea antes de nacer, por puro empacho de comentario de texto. En suma, la red como espacio del fin de la inocencia, o territorio del coitus interruptus de todo acto comunicativo entre el creador y su p?blico en un momento en que todas las ilusiones empiezan a oler que apestan y toda integridad "indie" se ha vendido al mejor postor.
"Jay y Bob el Silencioso contraatacan", que es, ante todo, una comedia grosera y tronchante, pero que tambi?n cumple como "road movie" bufa, autohomenaje desmedido y s?tira inclemente del crep?sculo venal del esp?ritu "indie", confirma la solidez de la mitolog?a que, en tan solo cinco pel?culas y un buen pu?ado de tebeos, se ha construido el lac?nico gordo de Nueva Jersey, pero ?lo que es m?s importante? sublima su condici?n de gran conciencia cr?tica de una generaci?n de creadores que ha necesitado menos de siete a?os para traicionarse a s? misma.
>> Para quienes lleven tiempo sospechando de la monserga indie.
>> Lo mejor: la teor?a del auto-stop formulada por George Carlin.
>> Lo peor: que la trama pierda algo de fuelle a medida que avanza.
Por Jordi Costa
Fotogramas