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Hormigas en la boca
Pel?cula hispano-cubano, con Eduard Fernandez y Ariadna Gil, que nos sit?a en la Habana prerrevolucionaria. Un ladr?n que ha pasado a?os en una prisi?n franquista, llega a Cuba con la intenci?n de encontrar a su c?mplice y amante que se qued? con el bot?n. Adaptaci?n de Mariano Barroso de una novela de su hermano Miguel, que retrata la Cuba de los ?ltimos a?os de Batista en todo su esplendor. Un thriller interesante, con dosis acertada de melodrama, muy en la l?nea del g?nero. Esa b?squeda por parte del protagonista no solo de una persona de su pasado, sino de su propia esencia, nos sumerge en un mundo cl?sico y casi perdido. Porque lo mejor de la pel?cula, junto a las buenas interpretaciones de sus actores, es ver la ciudad de la Habana en un esplendor casi olvidado. La ciudad se convierte invariablemente en la protagonista silenciosa de esos encuentros y conspiraciones, en los que se ver?n envueltos los protagonistas sin poder remediarlo. Despu?s de ?xtasis y Los Lobos de Washington, Barroso se atreve con esta historia cl?sica de encuentros y trampas, que sumerge al espectador y le acompa?a. Una de las mejores pel?culas espa?olas en cartel. yahoo.es
Añadido: April 28th 2005 Escrito por: kc Resultado:     Lecturas: 258 Idioma:
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-05-05 21:40:04 Tu marcador:    
Adaptaci?n de una novela casi hom?nima de su hermano Miguel, Hormigas en la boca es la nueva obra de Mariano Barroso. La pel?cula transcurre en Cuba en 1958. Mart?n ha pasado diez a?os en una c?rcel espa?ola tras ser detenido por la polic?a como consecuencia de un atraco a un banco. Cuando sale a la calle viaja a La Habana para buscar a Julia, su compa?era ideol?gica y sentimental, que consigui? escapar de la polic?a con el bot?n de aquel atraco. En la capital cubana Mart?n se sumergir? en sus turbulentas calles (la revoluci?n avanza con rapidez y los anticomunistas empiezan a no tenerlas todas consigo), mezcl?ndose con personajes diversos al m?s puro estilo de cualquier pel?cula cl?sica de g?nero negro, mientras prosigue con su b?squeda de Julia.
Como puntos a favor de la cinta hay que destacar entre otros la ambientaci?n, y es que la recreaci?n de La Habana de la ?poca est? muy lograda. Por otro lado los actores lo hacen bastante bien (especialmente el enorme Eduard Fern?ndez, al que ya lanzara al estrellato el propio Mariano Barroso con Los lobos de Washington), transmiti?ndonos los matices y dudas de sus personajes. En su contra, sin embargo, podemos decir que el argumento peca de algo simple. Si bien en la primera mitad de pel?cula asistimos a una serie de flashbacks que permiten que nos vayamos montando la historia en nuestra cabeza (a esas alturas ignoramos ciertos detalles de lo sucedido) y eso la hace m?s entretenida y le da m?s viveza, tambi?n es cierto que en el momento en que ya sabemos todo lo que ha pasado (cuando dichos flashbacks terminan) parece que ya sabemos tambi?n todo lo que va a pasar, algo que el filme se encarga de corroborar.
Estamos, en definitiva, ante una pel?cula que no recordaremos en el futuro como especialmente destacable ni en lo positivo ni en lo negativo, caracter?stica habitual del cine de Mariano Barroso (recu?rdense ?xtasis o Kasbah, por poner dos ejemplos: se pueden ver pero no matan). Como pel?cula de g?nero se mueve con correcci?n dentro de los t?picos del mismo, pero quiz? se hubiera agradecido algo de chispa que hiciera que se grabara en nuestro cerebro durante alg?n tiempo, cosa que no creo que suceda.
Antonio N??ez
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-05-01 12:48:33 Tu marcador:    
En el cine de Mariano Barroso se barajan dos conceptos. Por un lado, casi todas sus pel?culas tienen la atm?sfera del filme bien hecho, cuidado y pulido, pero no en el sentido esteticista de la palabra; tienen, en definitiva, la conciencia del buen artesano. Por otro, largometrajes como Mi hermano del alma, ?xtasis y Los lobos de Washington poseen un sello propio, una cierta idea de la autor?a cinematogr?fica. En esta divisi?n se debate la obra de un cineasta que rueda estupendamente pero al que a veces le flaquean las ideas argumentales. Hormigas en la boca est? un poco en esta tesitura.
Lo que cuenta la pel?cula no es especialmente original y parece un reciclaje de la f?rmula m?s conocida de la serie negra, con protagonista esc?ptico, desenga?ado, enga?ado y vapuleado, mujer m?s o menos fatal, pol?tico corrupto y hampones s?dicos como primeras espadas del reparto. Pero Barroso lo cuenta francamente bien, y lo ambienta a?n mejor. Acostumbrados en el cine espa?ol a las evocaciones acartonadas de tiempos pret?ritos, La Habana del a?o 1958 que muestra la pel?cula y, en menor medida, la Barcelona de la misma ?poca y de 10 a?os antes respiran una considerable verosimilitud.
Adem?s, el director concibe el retrato en dos direcciones: desde el punto de vista realista y tambi?n desde la perspectiva cinematogr?fica, puesto que La Habana recreada en la pel?cula es, a su vez, una enso?aci?n.
Barroso juega con todos los clich?s del g?nero, situ?ndose entre Retorno al pasado, Laura y Marruecos como algunos referentes del cine negro cl?sico de Hollywood. El cambio de decorado resulta afortunado, ya que la est?tica turbulenta y nihilista propia de aquellas pel?culas estadounidenses casa muy bien en la h?meda atm?sfera de la ciudad cubana y en el contexto de los d?as previos al triunfo de la revoluci?n castrista.
Los personajes, con todo, carecen de las aristas necesarias. Tres ejemplos: el villano (Jorge Perugorr?a) lo es mucho; la protagonista (Ariadna Gil) es preclara en su ambig?edad, y el que ejerce de antih?roe (Eduard Fern?ndez) se hunde en el romanticismo a lo Casablanca .
El Periodico
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-04-29 23:02:24 Tu marcador:   
Mariano Barroso es uno de tantos directores de mediana edad que intentan renovar el panorama del cine espa?ol, huyendo de la comedia absurda (y sin gracia), del terror adolescente o de la firma de los consagrados Garci, Almod?var y Amen?bar. De formaci?n estadounidense, en esta su octava pel?cula (si contamos como film su participaci?n en el largometraje ?Hay Motivo?) se atreve con uno de los g?neros estrella de esta cinematograf?a: el thriller de tinte negro. Y para ello utiliza como base de su trabajo una obra literaria firmada por su hermano: ?Amanecer con hormigas en la boca?, de Miguel Barroso, actual Secretario de Estado de Comunicaci?n. Tanto la novela como la pel?cula se sit?an en La Habana (Cuba) de los a?os ?50, prerrevolucionaria y llena de corrupci?n, una ciudad que vive su propio canto del cisne.
Mart?n (Eduard Fern?ndez) es un republicano marxista espa?ol que acaba de salir de la c?rcel y viaja a este pa?s en busca de respuestas. Respuestas acerca de su pasado, su presente y por qu? no, su futuro. Hace diez a?os ?l y sus amigos fueron arrestados, todos menos Julia (Ariadna Gil), su novia, que escap? con una enorme cantidad de dinero hacia donde viv?a su t?o. Un dinero que ten?a que haber sido usado para salvar a republicanos. As?, la pel?cula se centra en este personaje, perdido en una ciudad que le atrapa entre sus redes. Un hombre que aparentemente busca venganza, y que se encuentra con un d?spota (Freddy Navarro, interpretado por Jorge Perugorr?a) y una situaci?n que le arrolla. Un hombre despechado que busca a la que fue el amor de su vida y se encuentra que durante su encierro las cosas, la vida, han cambiado.
As? estamos ante un film que tiene un claro protagonista, a trav?s de cuyos ojos vemos filtrado el mundo. Tarea harto complicada ya que es un hombre lleno de dudas, que no sabe lo que quiere y que, en mi opini?n, est? interpretado con una cierta frialdad que le es impropia a alguien con unos ideales tan altos como los suyos, a los que normalmente asociamos actitudes m?s pasionales. S?lo le conocemos (a ?l y a los dem?s personajes) a trav?s de sus acciones, cosa que en m?s de una ocasi?n resulta desconcertante, puesto que esta manera de construcci?n de caracteres a pinceladas tan amplias los llena de vac?os, de lagunas, que hacen que muchas veces no sepamos qu? les motiva, por qu? se comportan como lo hacen, y que moment?neamente nos perdamos en la acci?n. Que sintamos que a esta pel?cula le falta algo, aunque no sepamos qu?.
Porque lo cierto es que adem?s, por encima de las interpretaciones, el aut?ntico protagonista de la pel?cula es el cuidad?simo dise?o de producci?n. Por primera vez se rueda un film de estas caracter?sticas en la misma Cuba (con todo lo que conlleva), y nos encontramos con grandes im?genes creadas por algunos de los m?s prestigiosos profesionales de nuestro pa?s: desde la hermos?sima fotograf?a de Javier Aguirresarrobe (?Mar Adentro?) hasta el maravilloso vestuario de Sonia Grande (?La Ni?a de tus Ojos?), el maquillaje de Manolo Garc?a (?Mar Adentro?) o la m?sica de Xavier Capellas (habitual colaborador de Amen?bar). Im?genes que sentimos tienen y sostienen toda la fuerza del film y cuya ausencia, tememos, nos dejar?a ver que estamos ante un largometraje de esos que cumplen patrones, que respetan reglas y que no aportan nada.
Irulan
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-04-29 15:22:41 Tu marcador:   
El ?ltimo largometraje de Mariano Barroso contiene unos rasgos autorales mucho m?s s?lidos de lo que aparenta y, en cambio, parece resignado a la coartada de los g?neros. Promocionado como un thriller rom?ntico, Hormigas en la boca cabalga entre el polic?aco y el melodrama para explorar tard?as secuelas de la Guerra Civil que se extienden desde la Espa?a de Franco hasta la Cuba precastrista. Este es el itinerario que sigue un ex presidiario antifranquista para recuperar el bot?n de un atraco destinado a conseguir fondos para la Rep?blica. Un antiguo amor que le ha traicionado, un mafioso cubano, un exiliado que intenta sobrevivir con dignidad y las v?ctimas de distintas intolerancias completan el retablo que, progresivamente, se despliega ante los ojos de un personaje no muy lejano de los detectives privados del cine norteamericano.
M?s cerca de El misterio Gal?ndez que de Tener y no tener (Howard Hawks, 1944), Hormigas en la boca recuerda poderosamente algunos rasgos de la novela de V?zquez Montalb?n adaptada por Gerardo Herrero. No solo por la trama pol?tica ambientada en Centroam?rica, sino por la doble presencia de Eduard Fern?ndez. Es detr?s de la mampara de una investigaci?n paralela a una historia de amor sin vuelta atr?s donde, tambi?n en el film de Mariano Barroso, aparece una sugerente visi?n de la resistencia antifranquista: la de los perdedores que nunca dejaron de serlo y la de las luchas fratricidas entre aquellos supuestos h?roes que no eran inmunes a las pasiones humanas.
Para amantes de t?rridos thrillers pol?ticos.
Lo mejor: la visi?n prosaica de los combatientes antifranquistas.
Lo peor: los rasgos demasiado caricaturescos de algunos personajes.
Fotogramas
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-04-29 15:16:23 Tu marcador:   
Entretenido en esto y en aquello, llevaba m?s de cinco a?os Mariano Barroso -desde ?Kasbah?- sin estrenar un largometraje. De aquella intriga (?qu? har? Mariano Barroso?) a esta otra (?qu? ha hecho Mariano Barroso?)... Pues ha hecho precisamente una pel?cula de intrigas: pol?ticas, policiales, sentimentales y familiares, tan pol?ticas, sentimentales y familiares que est? basada en una novela de su hermano, Miguel Gil, secretario de Estado de Comunicaci?n, y rodada en la Cuba actual, a la que ha tenido que lavar y peinar para que parezca la de 1958 previa a la revoluci?n castrista.
La trama gira alrededor de un personaje reconocible: un rebotado / exiliado de la Espa?a franquista que ha pasado unos a?os en la c?rcel y que viaja a Cuba en busca de la que fue su mujer y de lo que fue el bot?n del banco que hab?an atracado. Este personaje tiene la traza tambi?n reconocible y cercana de Eduard Fern?ndez, un actor que envuelve los m?s variados personajes de una sencilla tela de verosimilitud que desarma. Contra todo pron?stico y juicio previo, Eduard Fern?ndez tiene fuerza y presencia para mover su personaje, ?un pringao?, hacia el terreno del g?nero negro, lo endurece, lo profundiza y acaba uno aceptando que ese tipejo perdedor y de apariencia endeble, Mart?n, es irreductible, ingobernable y letal como lo hubiera podido ser en esas circunstancias cualquiera de los tradicionalmente duros, como Cagney, Robinson o Raft.
El contrapeso y el contraplano lo ponen Ariadna Gil y Jorge Perugorr?a, que interpretan tambi?n clich?s de la serie negra: la mujer fr?a y ego?sta, misteriosa y fatal, en el estilo de la Jane Greer de ?Retorno al pasado?, y el mat?n bien situado, que medra en la Cuba de Batista y que medrar? en la de Castro con un ligero golpe de tim?n...
La intriga y la historia funcionan, aunque no puedan impedir que el eco de otras muchas resuenen en ellas; y tambi?n funciona el pellejo que les proporciona Mariano Barroso con una producci?n fastuosa, en la que el calculador r?gimen de Cuba se abre para este director como un clavel revent?n. En ese territorio, la fotograf?a siempre con temperatura y clima de Javier Aguirresarobe es como si le diera un ba?o de oro negro a las intenciones gen?ricas de Barroso. Y funciona magn?ficamente el personaje bisagra, el que interpreta Jos? Luis G?mez, alguien ruin y funesto que sirve de puerta entre el cine negro y la vida gris.?
Abc
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Hormigas en la boca Enviado por kc el 2005-04-29 00:05:00 Tu marcador:   
Un maquis catal?n ha pasado ocho a?os en una c?rcel espa?ola. En 1958 viaja a La Habana para buscar a Julia, la mujer amada que consigui? escapar de la polic?a con el bot?n de un atraco que cometieron juntos. En Cuba Castro est? a punto de derrocar a Batista.
El quinto largometraje de Mariano Barroso (Barcelona, 1959) se basa en una novela de su hermano Miguel. Como thriller de g?nero negro, la cinta tiene un cuidado dise?o de producci?n y una gran fotograf?a de Aguirresarobe.
Pero la historia no est? bien contada, peca de elemental y hay demasiados di?logos romos. Las interpretaciones -especialmente la del protagonista- tienen credibilidad intermitente: por momentos hay un tono declamativo verdaderamente inexplicable, y hay varios personajes de cart?n piedra. Una pel?cula digna pero casi nunca apasionante.
Alberto Fijo
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