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Querida Wendy
Lars von Trier parece empe?ado en construir un pa?s propio. Una geograf?a que no se corresponde a una realidad, un Pa?s de Nunca Jam?s. Despu?s de Dogville y de Manderlay, ahora nos lleva hasta Estherslope, un pueblo que parece surgido del plano de Dogville, donde la historia sucede en torno a una ?nica plaza. Mejor dicho, entorno a la plaza y su contrario, la mina donde este grupo de ni?os perdidos organizan su vida.
?Por qu? hablo de Pa?s de Nunca Jam?s y de Ni?os Perdidos? Porque en el fondo este film dirigido por Thomas Vinterberg, autor de uno de los dogmas m?s famosos, Celebraci?n, sobre un gui?n de Lars von Trier, no es otra cosa que una nueva variante de Peter Pan, con una Wendy tan protectora y necesaria como la del ni?o que no quer?a crecer; en este caso, un ni?o que no quiere matar. Aunque por su argumento pueda parecer lo contrario, esta no es una pel?cula sobre las armas, sino una historia que intenta explicar como un grupo de marginados encuentra la dignidad y la felicidad por caminos poco convencionales. Y eso es algo que la sociedad no est? muy dispuesta a permitir.
Si la primera mitad del film remite directamente al cuento de Peter Pan, la segunda mitad bebe en el western m?s cl?sico. Desde El Zurdo, de Arthur Penn (?recuerdan a Paul Newman, un ni?o perdido, jugando con el revolver en el bar, y como planifica el atraco sobre un plano de la plaza igual al de Querida Wendy?), hasta El Dorado, donde los roles se han cambiado y los buenos son precisamente los que llegan al pueblo para ser eliminados por los malos, en este caso la ley. Inteligente, tierna, emocionante, con un uso de la m?sica impecable, Querida Wendy provoca rechazos y adhesiones sin matices. Esa es su grandeza.
Para amantes de pel?culas sin prejuicios
Lo mejor: los actores, est?n perfectos.
Lo peor: que se piense que es una cr?tica a Estados Unidos.
Fotogramas
Añadido: September 2nd 2005 Escrito por: kc Resultado:      Lecturas: 157 Idioma:
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Querida Wendy Enviado por kc el 2005-09-15 22:56:28 Tu marcador:    
Ya hay una candidata segura a la pel?cula m?s hermosamente extra?a del a?o: Dear Wendy.
Muerto el Dogma, no se acab? la rabia: Lars von Trier, en un inusitado ?por lo discreto? segundo plano, perpetra este gui?n que deviene a su vez segundo volumen ap?crifo en su cruzada contra el Imperio del Crimen (esos demonizados USA donde el ni?o que cre? Zentropa jam?s ha estado). As? pues ?y a la espera de su m?s contundente y a priori menos po?tica Manderlay ?, el colega Vinterberg se presta a poner en im?genes una historia que Lars reh?sa rodar ?l mismo, por parecerle quiz?s algo alejada de sus pretensiones (esas pretensiones supuestamente trascendentes y/o pl?mbeas que algunos advierten como "constante universal" de su cine).
Dear Wendy desarma y sorprende. Sorprende reiteradamente por no ser tan obvia en sus intenciones moralizantes como Dogville, sin ir m?s lejos. Pero f?jense que estoy cometiendo, desde el mism?simo principio, la injusticia de achacar todos los logros del filme al dan?s mas (re)conocido del cine actual, cuando Vinterberg ya demostr? en Celebraci?n (el mejor Dogma, junto a Los idiotas ) tener una capacidad innata para abordar temas "duros" desde un enfoque que basculaba entre el realismo sucio y el lirismo contenido. (Y para saber sacarle algo de lirismo a la historia de un padre que viola reiteradamente a sus hijos durante a?os? hace falta oficio). La clave la da el propio Vinterberg: ?Lars y yo somos totalmente opuestos a la hora de trabajar, lo que hace que nuestras colaboraciones sean realmente interesantes. Lars es preciso y sistem?tico, casi matem?ticamente exacto, sobre todo a la hora de experimentar con el medio cinematogr?fico. Yo, por mi parte, me baso m?s en la intuici?n, intento crear vida y emociones humanas en la pantalla?.
Volvemos pues a esa Am?rica de estudio, esa Am?rica "a la Copenhague" con plano de situaci?n incluido (recu?rdense las casitas delimitadas a golpe de yeso donde habitaba la fauna inmunda de Dogville). Conoceremos all? a una camarilla de inadaptados sin intenci?n alguna de redenci?n, cruce de caminos entre Fucking Amal y Ghost World: adolescentes perdidos que tratan de dilucidar cu?l es su papel en todo esto? si la vida les ha reservado alguno, vamos.
El American Splendor ?versi?n jutlandia'' no olvida tampoco pinceladas costumbristas: el chico con una disminuci?n f?sica y esclavo de sus muletas, la chica t?mida a la que no terminan de crecerle los pechos, el sheriff paternalista que vela por su ciudadan?a ?blue velvetiana'' (aqu? los bomberos se han substituido por mineros), la oronda sirvienta negra que cr?a al se?orito blanco como si de su propio hijo se tratase? pero por una vez, el "discurso del compromiso" (una par?bola anti-armament?stica, por decir algo) queda sofocado / aligerado por el atractivo intr?nseco de sus proto-perdedores protagonistas. La poes?a puede con el mensaje (de haberlo).
Es as? como una historia que en numerosos momentos roza el esperpento, acaba enganchando al espectador paciente, ese que no se preocupar? en exceso por la morosidad y aparente desorden con el que est? contada. Un cuento de hadas (?Charlie y la f?brica de pistolas?) con un final mal?volo (es Lars, ?qu? esperaban?).
Estos colgados que se pasean por un decorado m?s propio de la The Last Picture Show de Bogdanovich, buscan su redenci?n ??incluso su justificaci?n existencial!? en las armas de fuego. Su posesi?n, manipulaci?n y utilizaci?n con fines ''pacifiquistas'' se realiza en el marco sectario (?paleo cristiano?) de una mina abandonada convertida en templo, profundidades oscuras desde las que se atreven a dejar volar su calenturienta imaginaci?n.
Conformado este Club de la lucha + poetas muertos, el freakie alienado aprender? a respetarse a s? mismo ?que nunca viene mal? y creer? encontrar en este mundo una misi?n a su altura: to save & protect? o algo as?.
La historia de amor entre ellos y sus pistolas concluir? tr?gicamente, para amoldar el continente con ese contenido ?a veces demasiado evidente? que suelen tener los manifiestos de Lars von Trier. Un von Trier que demuestra haber visto mucho, pero que mucho cine: de Barry Lyndon a Grupo Salvaje, de Arma joven a R?pida y mortal. Porque Dear Wendy es tambi?n un western inici?tico, en el que unos fuera de la ley que no delinquen deciden inmolarse por el derecho a poseer pistolas, la ?nica cosa en este cochino mundo que parece haberles aportado algo. Parad?jico y algo enfermizo, ?verdad? Y m?s viniendo de quien viene...
Disfruten con este libro de Los cinco ambiguo e inestable, majara e imprevisible, en el que una abuela paranoica desencadenar? una tragedia de opereta donde s?lo faltan Ernest Borgnine, William Holden y su "let''s go". Y en el que aquellos que creyesen que Lars ten?a "algo personal" contra los americanos, descubrir?n que lo que realmente le gusta ?mucho m?s que adoctrinar a las masas? es... jugar y re?rse de ellas.
Pero hacerlo ?eso s?? a su manera, como un verdadero dandie.
Por Jorge Mauro de Pedro
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Querida Wendy Enviado por kc el 2005-09-09 10:42:28 Tu marcador:     
Nunca ha estado en Estados Unidos ni tiene en mente acercarse por all?, pero lleva a?os teorizando sobre la sociedad americana a trav?s de sus pel?culas. Lars von Trier, director dan?s que con Dogville ya golpe? con sa?a los resortes de un pueblo contradictorio como pocos, vuelve al ring con la escritura de Querida Wendy, f?bula moral ambientada en un peque?o pueblo de la Am?rica profunda, dirigida por su compinche en la creaci?n del movimiento Dogma 95, Thomas Vinterberg, autor de la magn?fica Celebraci?n (1998).
?No haber puesto el pie en un lugar imposibilita para opinar y poner el dedo en la llaga acerca de los rincones m?s oscuros de su sociedad? Habr? opiniones para todos los gustos, pero siempre se podr? argumentar que sin haber vivido el imperio austro-h?ngaro o el imperio romano tambi?n se pueden trazar excelentes radiograf?as sobre su auge y ca?da. Querida Wendy centra su historia en un grupo de adolescentes pacifistas parad?jicamente obsesionados con las armas de fuego. Un contrasentido de m?ltiples lecturas con el que Von Trier y Vinterberg pretenden denunciar a un pa?s que aspira a imponer la democracia por la fuerza. Un pa?s en el que la pena de muerte ejerce de base program?tica en muchos de sus estados. Un pa?s en el que se han tenido que colocar arcos de seguridad en la entrada de los institutos para evitar la introducci?n de rev?lveres. Un pa?s en el que, como estamos viendo estos d?as en m?ltiples reportajes, algunos de sus habitantes tienden a armarse ante la amenazadora llegada de riadas de pobres procedentes de la devastada Nueva Orleans en lugar de acudir en su ayuda.
"No ?ramos nadie antes de tener las armas", dice uno de los integrantes de esta hermandad que persigue imponer la paz por medio de la amenaza. Una frase que pod?an haber firmado los asesinos adolescentes de Columbine, proscritos de instituto que un mal d?a dieron rienda suelta a su mente insana. Los creadores de Querida Wendy nunca dicen expresamente de qu? est?n hablando ni contra qui?n disparan sus dardos, pero no hace falta. De forma m?s o menos sutil, su pel?cula pretende ser un mazazo al sue?o americano, a sus cimientos, incluso a su particular santoral: como esas tres pistolas que son bautizadas por los muchachos con los nombres de, respectivamente, Grant (Ulysses S.), Lyndon (B. Johnson) o Lee (General Robert Edward).
Con una ret?rica entre elevada y pedante ("el orificio de salida de la bala habla de su alma, dir?a mi yo po?tico", afirma uno de los chicos), la pel?cula escupe en todo momento, y a pesar del tono cuentista, su base dram?tica real (las fotos de los cad?veres son una muestra de ello). Como en la magistral If... (Lindsay Anderson, 1968), donde una agrupaci?n de muchachos semejantes acababa a tiros con la sociedad que les dio de mamar, el drama adolescente es tan necesario como violento, tan indiscutible como imparable. A pesar de la excesiva presencia de la voz en off y de que el hecho que desencadena la tragedia resulta un tanto peregrino, Querida Wendy es inteligente, cautivadora y atroz; pretenciosa pero muy directa; en definitiva, un demoledor disparo entre ceja y ceja.
ElPais
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Querida Wendy Enviado por kc el 2005-09-07 13:50:40 Tu marcador:    
Disc?pulo aventajado de su compatriota Lars von Trier, con quien fund? el denominado Dogma?95, dec?logo peligroso seg?n en qu? manos, por aquello de filmar c?mara al hombro, Thomas Vinterberg se revel? en 1999 con Celebraci?n. Ahora es su maestro Von Trier quien le proporciona un gui?n propio de equ?voco t?tulo, Querida Wendy,que guarda ciertas concomitancias con sus filmes Dogville y Manderlay.Aparece de nuevo una Norteam?rica fantasmal y provinciana, donde un joven hu?rfano (Jamie Bell, el adolescente de Billy Elliot)queda prendado de un viejo rev?lver y funda con otros j?venes proscritos una comunidad basada, parad?jicamente, en el pacifismo y la pasi?n por las armas. Una perversa met?fora sobre el belicismo imperante, que Vinterberg filma con poco dogma y mucha sabidur?a narrativa
LaVanguardia
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Querida Wendy Enviado por kc el 2005-09-02 13:02:21 Tu marcador:     
Los daneses Lars Von Trier (''Los idiotas'') y Thomas Vinterberg (''Celebraci?n''), principales creadores del movimiento Dogma, surgido en su pa?s en 1995, han unido sus fuerzas en ''Querida Wendy'', un drama juvenil escrito por el primero y dirigido por el segundo. Es otra f?bula pol?tica de Von Trier sobre la sociedad estadounidense, en la misma l?nea de su Dogville, pero con el enfoque realista de Vinterberg.
?La verdad es que no podemos ser m?s distintos?, reconoce el director refiri?ndose a Von Trier. ??l ve el mundo desde esa perspectiva casi divina. Sus personajes son como piezas de ajedrez que mueve por un tablero. A m?, en cambio, me preocupa la vida cotidiana. S?lo soy un ser humano confuso, intimidado y emotivo que miro mis pel?culas a trav?s de los ojos de los actores. Por eso me pareci? una gran idea intentar trabajar con ?l cuando me dijo: "Creo que le puedes dar vida a esto"?.
?Esto? era el gui?n de ''Querida Wendy''. La historia de Dick, un joven marginal que vive en un pueblo minero perdido en el Medio Oeste de Estados Unidos. De modo inesperado se topa con un rev?lver y queda fascinado por ?l, a pesar de sus convicciones pacifistas. El t?tulo de la pel?cula procede de que decide bautizar el arma con el nombre de Wendy. A partir de ah?, ?sta se convertir? en el eje alrededor del que va a girar su vida, adem?s de su v?a de integraci?n social.
Como cualquier adolescente, desea ser aceptado y gracias a la pistola logra atraer a otros inadaptados como ?l. Juntos crean el club de Los Dandies. Cada uno se hace con un arma, la bautiza con nombre propio y aprende sobre ella todo lo que hace falta saber. La primera regla es la de no sacar jam?s la artiller?a en p?blico, pero una cosa son las intenciones y otra distinta los hechos, y m?s en casos extremos.
?Hay en la historia una alegor?a pol?tica indiscutible sobre el antagonismo entre el hombre de acci?n y el de ideas?, reconoce Vinterberg. ?Pero, dejando a un lado ese fondo tan de Lars von Trier, yo percib? tambi?n, aunque escondida, una referencia al desaliento de ser joven. Al esfuerzo por rechazar la parte m?s gris y anodina de la vida, por evitar ser un perdedor. Por eso rebaj? la edad de los personajes de treintea?eros, en el original, a adolescentes en la pel?cula?.
El reparto lo integra un pu?ado de valores en ciernes, con el ingl?s Jamie Bell a la cabeza. Su salto a la fama con ''Billy Elliot'', personaje por el que gan? el premio Bafta (el Goya brit?nico) al Mejor Actor, fue el inicio de lo que parece que ser? una gran carrera. Despu?s de participar en la nueva versi?n de ''King Kong'', rueda, en estos momentos, ''Flags of Our Fathers'', dirigido por Clint Eastwood. Le secunda en ''Querida Wendy'' Bill Pullman (''Independence Day''), el sheriff del pueblo.
El alejamiento de Lars Von Trier, el director dan?s de m?s peso desde los tiempos de Dreyer, y de Thomas Vinterberg de los principios del Dogma, resumidos en un dec?logo de obligaciones y prohibiciones al rodar (incluida la de no sacar armas en pantalla), cuestiona el futuro del movimiento; por m?s que se sigan haciendo filmes de ese estilo, en sitios cada vez m?s lejanos de Dinamarca.
?Para m?, y creo que tambi?n para Lars?, concluye Vinterberg, ?Dogma naci? en 1995 y poco despu?s, en 1998, con el ?xito en Cannes (donde gan? el Premio del Jurado con ''Celebraci?n''), muri? para nosotros?.
Las ?ltimas pel?culas de Von Trier (''Dogville'' y ''Manderlay'', su continuaci?n, a?n por estrenar) y de Vinterberg (''It?s All About Love'', no estrenada en Espa?a) no son Dogma. En el caso de ''Querida Wendy'', por ejemplo, la m?sica (prohibida por el dec?logo salvo que sonara de modo natural en la escena), del grupo The Zombies, juega un papel importante. Siguen fieles, en cambio, a la fotograf?a de Anthony Dod Mantle, ingl?s afincado en Dinamarca, colaborador habitual de ambos.
ElMundo
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Querida Wendy Enviado por kc el 2005-09-02 12:51:19 Tu marcador:     
Thomas Vinterberg dirigi? la primera pel?cula Dogma, Celebraci?n. Con Lars Von Triers cre? en 1995 el movimiento de los diez mandamientos cinematogr?ficos y b?sicamente su labor conjunta desde entonces ha sido dar el visto bueno o malo a los quiero-ser-una-pel?cula-dogma que les han ido llegando de todo el mundo desde entonces. Ahora los dos maestros daneses coinciden en Querida Wendy, el primero dirigiendo y el segundo habiendo firmado el gui?n. Como hiciera en Dancer in the dark y en Dogville, Lars Von Triers vuelve a ambientar su pel?cula en el medio oeste de los Estados Unidos de Am?rica y el resultado es, como m?nimo, peculiar. A la experimentaci?n, tanto formal como tem?tica, y a la imaginaci?n de Triers se une ahora la cuidadosa direcci?n de Vinterberg, extrema en l?neas generales pero muy delicada con los detalles peque?os que van construyendo a los personajes como individuos y como grupo. El protagonista de Querida Wendy es Dick, un joven pacifista convencido que se deja seducir por un revolver del calibre 6,35 con espacio para seis balas, culata de n?car y percusor interno de doble acci?n que encuentra casualmente. Dick es Jamie Bell (Billy Elliot) y su arma tambi?n requiere presentaci?n porque es la querida Wendy del t?tulo de esta pel?cula que narra como un chico tranquilo, bastante introvertido y apocado, encuentra una pistola y se decide a no usarla. Dick funda junto con su amigo Stevie (Mark Webber) el club de los dandies, que pronto acoge a otros j?venes marginales que tambi?n tienen armas pero que prometen no usarlas. Las armas les dan fuerza y cohesi?n, y son al principio s?lo una excusa para estar unidos. Pero como en otros guiones de Triers la lucha entre dos instintos encontrados es la base de este film, pues el grupo acaba vi?ndoselas con el momento en que usar las armas puede estar justificado, en que hay que defender un principio a costa de otro, a pesar de las promesas. Querida Wendy es una muy l?cida reflexi?n sobre la debilidad humana y sobre como el miedo puede ser el desencadenante de la tragedia y el germen de la dictadura. Vintenberg ha contado para ello con otros colaboradores habituales del dogma como el director de fotograf?a de Dogville ,Anthony Dod Mantle, o el encargado del dise?o de producci?n de Rompiendo las olas, Karl Juliusson.
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