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Indice de Criticas Envia tú Critica de Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar Criticar Nueva Pelicula

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar

Estoy seguro de que habr?n visto en repetidas ocasiones esos anuncios televisivos donde, por medio de empalagosas vi?etas, alguna mega-corporaci?n transnacional trata de asegurarnos que lo que m?s le preocupa es el bienestar de nuestra familia.

Ya saben los anuncios a los que me refiero... escenas de madres alimentando a sus beb?s, padres jugando f?tbol con sus hijos, abuelitos bailando en la reuni?n familiar... Y luego, la tranquilizadora firma: "MegaCorpCom tiene una sola raz?n para existir: usted". A continuaci?n, el locutor dice en voz baja y apresurada: "MegaCorpCom es una subsidiaria de WorldTechInc, una divisi?n de MicroTrustBank".

Se derrama la sinceridad, ?cierto?

La misma impresi?n me dej? la pel?cula "El Luchador", una manipuladora historia acerca de una figura deportiva que inspir? a toda una naci?n en su momento de mayor necesidad. ?Su nombre? El caballo Seabiscuit.

No, perd?n. El protagonista es James Braddock (Russell Crowe), quien durante la segunda d?cada del siglo veinte tuvo una pr?spera carrera como boxeador, hasta que una fractura en la mano derecha lo obliga a retirarse del deporte, justo al inicio de la Gran Depresi?n Econ?mica de 1929. Entonces, para mantener a su esposa Mae (Rene? Zellweger) y a sus tres hijos, Braddock tiene que buscar empleo en los muelles, o donde pueda. Las cosas no van muy bien, y eventualmente se encuentra en una situaci?n desesperada. Afortunadamente Joe Gould (Paul Giamatti), su fiel manejador, consigue una pelea de relleno y, para sorpresa de todos, Braddock gana. As? comienza su recuperaci?n, tanto econ?mica como personal. Pero su fugaz ?xito podr?a terminar en tragedia, cuando acepta una pelea contra Max Baer, el feroz campe?n de peso pesado, que ya ha matado a dos contrincantes en el ring. No obstante, Braddock necesita el dinero, y acepta a?n contra los deseos de su esposa. Entonces, la cuesti?n ya no es ganar la pelea, sino sobrevivir.

El atractivo universal de esta historia est? en la consabida redenci?n de alguien que parec?a un perdedor, pero que logra superarse gracias a su indomable esp?ritu y tenacidad. Pero, as? de clich? como suenan esas frases, tambi?n lo es la pel?cula misma. Claro, est? bien escrita y excelentemente filmada, por lo que no se puede negar que cumple su prop?sito de emocionar y distraer al p?blico con una historia edificante durante m?s de dos horas.

Pero, ?qu? tan honesta es su intenci?n? As? como podemos encontrar f?rmulas bien conocidas y repetidas en otros g?neros (horror, comedia rom?ntica, etc.), los convencionalismos de estos dramas pseudo-hist?ricos se sienten tan cansados y artificiales que es dif?cil tomarlos en serio. Y no digo esto como ataque al aut?ntico James Braddock, quien seguramente tuvo una vida fascinante, sino como denuncia contra los cineastas que toman f?ciles historias de triunfo y las transforman en baratas (figurativamente, desde luego) f?bulas para r?pido consumo en los multicinemas del mundo, aparentando profundidad y valor intelectual que no tienen. ?Qu? es peor, hacer basura divertida y sin pretensiones como "Stealth: Amenaza Invisible", o fingidos y solemnes dramas humanos como "El Luchador"?

Qu? bueno que es una pregunta ret?rica, porque no sabr?a c?mo responderla.

En fin, no digo que "El Luchador" sea mala. Todo lo contrario; las actuaciones son buenas (aunque Rene? Zellweger irrita bastante como la valiente y sufrida esposa, cuya interpretaci?n se limita a hacer pucheros y a hablar con un acento de Nueva Jersey bastante exagerado), con Russell Crowe entregando uno de sus caracter?sticos trabajos, llenos de detalle y realismo. La direcci?n de Ron Howard es muy buena, particularmente en las escenas de boxeo, que no buscan enfatizar la violencia del deporte, sino el conflicto interno de los contrincantes. Y la ambientaci?n es simplemente perfecta, reflejando v?vidamente la pobreza urbana de la ?poca. Pero por buenos que sean sus elementos t?cnicos, no se puede ignorar que la narrativa es demasiado manipuladora y fingida.

Supongo que "El Luchador" ser? una de esas pel?culas con muchas nominaciones al ?scar (lo cual, en vista de resultados pasados, es m?s insulto que halago), y aunque puedo recomendarla como vacuo entretenimiento lacrimoso e inspirador, no puedo ignorar sus obvios y transparentes esfuerzos por conmovernos. Entonces, lo mejor que puedo decir es que "El Luchador", al igual que los cineastas responsables, tienen mi admiraci?n, pero no necesariamente mi respeto. De cualquier forma, no creo que les importe mucho, porque lo que ya tienen es mi dinero. Y sospecho que esa es la intenci?n real de la pel?cula

Cinencanto
Pablo del Moral

Añadido: September 6th 2005
Escrito por: kc
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Indice de Criticas Envia tú Critica de Cinderella+Man%3A+El+hombre+que+no+se+dej%3F+tumbar Criticar Nueva Pelicula

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por USUARIO el 2005-12-26 23:50:41
Tu marcador:


a mi me ha parecido una buena pel?cula, me ha mantenido pegado al
asiento las dos horas y pico que dura, me ha conmovido la vida de
Braddock que la desconoc?a aunque s? hab?a o?do su nombre como
boxeador, un ejemplo de esposo y padre que lo que persegu?a era
que su familia no pasara hambre en aquellos a?os de la depresi?n,
todo un valiente, el combate final creo que est? perfectamente
escenificado y de gran realismo.

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por chenoita el 2005-09-18 12:36:11
Tu marcador:


Pues ayer fuimos a ver la pareja 4 personas y la nota fue un?nime, un 9 (no vamos a dar el 10).

Nos encant?, nos tuvo las m?s de dos horas con los como platos y la verdad la recomiendo

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-12 13:55:22
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El opinante y en ocasiones durmiente f?lmico (algunas pel?culas americanas le sumergen a uno en la m?s inmediata modorra) debe admitir que en diferentes tramos de Cinderella Man no pudo reprimir las l?grimas. Bueno, llorar en la hipnosis de la sala oscura, mientras contemplas im?genes que en contadas ocasiones te emocionan, resulta no ya cat?rtico sino demostrativo de que al cr?tico, en apariencia tan fogueado, le han pillado.

La nueva obra del d?o Ron Howard-Russell Crowe tras Una mente maravillosa (2001), por la que el primero gan? el Oscar y el segundo fue candidato, tiene algunas trampas, trucos y una actriz, Miss Mohines (Ren?e Zellweger, claro), que a ratos no se sabe si ha aparcado a la insoportable Bridget Jones. Pero la historia del ascenso, ca?da y nueva subida del boxeador irland?s Jim Braddock, que en la Am?rica de la Gran Depresi?n se convirti? en modelo de superaci?n personal para una poblaci?n en paro y fam?lica, funciona con la precisi?n de un cron?metro.

CinderellaManofrecealgunas secuencias memorables, como la de Jim Braddock/ Russell Crowe pidiendo caridad en el lujoso bar del Madison Square Garden a sus antiguos explotadores, porque le han cortado el gas y la luz, y la espl?ndida parte final, con el salvaje, hist?rico combate - el 13 de junio de 1935- contra el salvaje y letal Max Baer, en el que Braddock (v?ctima de diversas lesiones) se jugaba una decorosa jubilaci?n o el retorno a la miseria m?s absoluta, con los trabajos que le surgieran como descargador en el muelle. Sin olvidar la antol?gica secuencia - con sorpresa que no conviene desvelar- de la visita de la abnegada esposa - y madre de sus tres hijos- de Braddock al apartamento de su antiguo entrenador, el hombre que le rescatar?a del olvido, encarnado por un Paul Giamatti tan genial como en Entre copas y en American splendor.

Ron Howard - que acaba de rodar El c?digo Da Vinci,con Tom Hanks- se habr? visto una cincuentena de veces Toro Salvaje,de Scorsese, y otras tantas aquella joya de la serie B, Nadie puede vencerme,que Robert Wise rod? en 1949 con Robert Ryan, pero ha valido la pena. Con di?logos demoledores ( "en el ring sabes al menos qui?n te golpea") e indudable esp?ritu capriano (Frank Capra levant? la moral americana, tras los estragos del crac burs?til, con sus pel?culas protagonizadas por James Stewart y Gary Cooper), Cinderella Man noquea noblemente al espectador.


LaVanguardia

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-12 13:32:20
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En una escena de este biopic con lujuria de muchos Oscar, James J. Braddock contempla, desde el pasillo, un combate entre Max Baer y Primo Carnera: los contundentes pu?etazos de Baer suenan con el estruendo apocal?ptico del fin de una ?poca. Con el pu?o inclemente de Baer nace, en cierto sentido, el p?gil post-humano, una m?quina de matar al servicio del espect?culo dispuesta a abolir el boxeo con alma practicado por Braddock, ?dolo ca?do capaz de reformularse como ave f?nix proletaria en el clim?tico enfrentamiento con esa visi?n definitivamente venida del futuro. De su futuro, en definitiva. El escritor y cronista deportivo Damon Runyon, cuya verba arg?tica y pirot?cnica est? en el ADN de Ellos y ellas (Joseph L. Mankiewicz, 1955) y de algunas inolvidables comedias de Frank Capra, vio en la historia de la ascensi?n, ca?da y resurrecci?n de James J. Braddock algo de cuento de hadas americano, que le llev? a rebautizar al p?gil con el apodo (Cinderella Man). La historia de Braddock tiene, tambi?n, algo de correlato mitol?gico de los vaivenes hist?ricos de un pa?s capaz de contemplarse a s? mismo, sin rubor, como un luchador de una pieza. Y con el coraz?n de oro. Si Braddock, que tras desgraciar su derecha fortaleci? su izquierda como estibador en los muelles de Hoboken, hubiese sido, pongamos por caso, sovi?tico, habr?a tenido, asimismo, madera para erigirse en h?roe del proletariado. Braddock dej? de ser individuo para convertirse en s?mbolo. Y, como todos los s?mbolos, se hizo materia de reinterpretaciones y reformulaciones al gusto.

Cinderella Man, la pel?cula, concentra, por el precio de una, las tres ?ltimas reformulaciones del s?mbolo Braddock. Vayamos por partes. O por rounds. Primer round: en manos de los productores Weinstein, Braddock pesa, ante todo, 87 kilos de alt?simo inter?s humano, ideales para ser sostenidos sobre el ring de una producci?n de prestigio con aspiraciones a encabezar las quinielas de la Academia. La reunificaci?n del triunvirato creativo formado por el guionista Akiva Goldsman, el actor Russell Crowe y el director Ron Howard (que ya tocaron el Cielo con Una mente maravillosa) act?a, en este sentido, como un conjuro. Los Weinstein deber?an saber que todo producto que necesita acreditar su calidad a trav?s de tantos signos externos tiene, definitivamente, un problema. Aunque tambi?n pueda tener alg?n que otro Oscar.

Segundo round: para Howard, Braddock es el peso pesado que deber?a sumar a su filmograf?a, de una vez por todas, esa densidad de gran cineasta americano que el director de 1, 2, 3... ?Splash! (quiz? su pel?cula m?s estimable) viene reclamando (infructuosamente) desde los tiempos de Apolo 13. Pero sobre ?l gravita la misma maldici?n que sobre Robert Zemeckis (otra v?ctima de la vocaci?n de trascendencia) y si Cinderella Man deja algo en claro es que Howard no es ni el Robert Wise de The Set-Up (1949), ni el Scorsese de Toro Salvaje (1980). Lo que ha hecho es, en definitiva, una correcta y muy competente pel?cula. Quiz?s su tal?n de Aquiles sea la contradicci?n fundamental que la articula: Howard loa a Braddock, pero rueda igual que boxeaba Baer. Sin sutilezas.

Tercer round: el esp?ritu de Braddock es canalizado por Russell Crowe como nuevo acicate para un tour de force interpretativo capaz de hacerle explorar notas in?ditas en su rico (y en continua expansi?n) tablero emocional. Crowe es quien sale mejor parado en esta sucesiva serie de lizas con Braddock (y su sombra): el actor explora una in?dita fragilidad, ci?endo dolor y verosimilitud en cada gesto de este h?roe castigado, de integridad acorazada, que ser? recordado como uno de los grandes papeles de su carrera. L?stima que Crowe se quede solo en el ring: ni la direcci?n de Howard ni el asumido manique?smo del gui?n est?n a su altura. Solo la presencia secundaria de Paul Giamatti puede contrapuntear su intenso recital de introspecci?n y fisicidad.





Para amantes de vidas ejemplares.

Lo mejor: Russell Crowe, perdi?ndose en el interior del personaje.

Lo peor: Howard confunde ambici?n con academicismo.

Fotogramas

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-10 11:01:30
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Aunque Francis Scott Fitzgerald escribiera que no hay segunda oportunidad en la vida de los norteamericanos, el cine de Hollywood se ha encargado de demostrar lo contrario. Cinderella man, oportunamente subtitulada El hombre que no se dej? tumbar, da fe de ello.
Russell Crowe interpreta a un boxeador, Jim Braddock, que se ganaba muy bien la vida antes de la depresi?n en la categor?a del peso pluma. Pero el crack burs?til de Wall Street, en 1929, dio al traste con su apacible existencia. Muchos no tuvieron esa ansiada segunda oportunidad para recuperarse y renacer de las cenizas en un pa?s que, durante toda una d?cada, vivi? sumergido en esa depresi?n tan bien descrita por la pluma de John Steinbeck o las fotograf?as de Walker Evans.
Braddock renaci? triunfalmente, al menos seg?n relata la pel?cula de Ron Howard. Se trata de contar una vez m?s los avatares, sufrimientos y esfuerzos de alguien que cae repetidamente en la lona y vuelve a levantarse. No es una met?fora, por supuesto, ya que se trata de un filme de boxeo, pero la idea de Howard es ir m?s all? del cuadril?tero: con tes?n y voluntad, cualquiera puede volver a empezar por muy aciago que sea su destino.
Braddock se levanta y vuelve a luchar, porque es lo ?nico que sabe hacer, y se niega a no dominar el control de su vida y la de su familia. Y Ren?e Zellweger le anima. Y Howard, uno de los directores de posici?n holgada m?s blandos en Hollywood que filma lo que sea (1, 2, 3- ?splash!, Cocoon, Willow, Apolo 13, El c?digo Da Vinci), lo dirige todo de manera previsible: Una mente maravillosa, la anterior colaboraci?n entre Howard y Crowe, ten?a m?s enjundia.
Queda la excelente fotograf?a, que retrata una ?poca depresiva, unos a?os en colores ocres, e imprime acento documental en las escenas de boxeo. Y tambi?n la presencia de Paul Giamatti, el excelente actor de Entre copas y American splendor, en el papel del amigo y m?nager del protagonista.

ElPeriodico

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-09 15:31:03
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Tras el ?xito de Million Dollar Baby, una de las obras maestras de Clint Eastwood, llega otro drama basado en el crecimiento personal y la superaci?n de uno mismo a trav?s de los golpes y pu?etazos: o sea, una f?bula norteamericana, con Cinderella Man. Aunque no se puede comparar con la delicada obra de Eastwood, este filme es correcto e interesante porque retrata con pulcritud la ?poca de la gran depresi?n americana y la historia personal del protagonista. Crowe hace en esta pel?cula de Jim Braddock, un padre de familia que malvive con diversos trabajos en el puerto pero que no consigue comida caliente ni ropita para sus hijos ni para su mujer (Ren?e Zellweger). Jim fue boxeador, pero lleva tiempo retirado. Su agente, Joe Gold (Paul Giamatti) le consigue finalmente un combate, del que no creen que pueda salir victorioso pero que proporcionar? a la familia algo de dinero extra. A Jim el trabajo en el puerto le ha mantenido en forma, as? que gana este combate y los que le siguen, convirti?ndose en un h?roe popular para el deprimido p?blico de la deprimida Am?rica. La historia de este don nadie que de pronto triunfa con su rudeza y devuelve la fe en el sue?o americano a sus fans est? basada en una historia real, y complementa las fuentes period?sticas de la ?poca con un drama en el seno de la familia de Braddock, pues su mujer desaprueba la vuelta tard?a de su marido al ring.

Tiscali

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-09 15:24:22
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No hay nada que seduzca m?s en Hollywood que las historias de superaci?n personal, y pocas tan ?picas como la del boxeador Jim Braddock, al que da vida Russell Crowe en ''Cinderella Man. El hombre que no se dej? tumbar''.

Le secundan Ren?e Zellweger, con el ?xito obtenido con la segunda entrega de Bridget Jones a?n reciente, y Paul Giamatti, el actor de reparto que se dio a conocer con ''Entre copas''. Tras la c?mara, el eficaz Ron Howard, que repite con Crowe tras su feliz encuentro en ''Una mente maravillosa''.

No es f?cil convencer a Russell Crowe para que acepte un personaje, pero ha ca?do rendido ante Jim Braddock, p?gil apodado ''Cinderella Man'' (algo as? como ''El Ceniciento''), que en los a?os 30, durante la Gran Depresi?n en Estados Unidos, venci? todas las dificultades y se convirti? en un admirado campe?n de los pesos pesados.


No es que empezara a combatir entonces, pero una lesi?n le hab?a hecho abandonar el ring, reduci?ndole a ?l y a su familia a la miseria, y obligado a trabajar de descargador.

La narraci?n de su resurgir, que centra la trama, no tiene tanto que ver con una pel?cula de boxeo al uso como con el retrato de un hombre bueno e inteligente que se niega a caer en la desesperaci?n, por m?s que todo lo que le rodea le impulse a ello.

Un aut?ntico h?roe de la clase trabajadora, en la l?nea del protagonista de ''Seabiscuit'', el ?xito sorpresa de Hollywood hace un par de a?os, que narraba la historia de un voluntarioso ''jockey'' que entusiasm? a Am?rica durante la Depresi?n con su tes?n y sus victorias.

En la mejor tradici?n de Hollywood, la historia de c?mo se ha hecho realidad ''Cinderella Man'' es casi tan fascinante como el argumento que narra. El proyecto empez? a dar vueltas por los despachos hacia 1997, y desde entonces sonaron nombres como Mark Wahlberg, Ben Affleck y Matt Damon para el papel de Braddock, hasta que se lleg? al reparto definitivo.


Lo mismo ocurri? con el director, que seg?n los a?os iban a ser Penny Marshall (que se ha mantenido como productora), Billy Bob Thornton y el sueco Lasse Hallstr?m.

Ha sido Ron Howard, que ha coproducido la cinta con su empresa Imagine Entertainment, el que finalmente se ha llevado el gato al agua. El propio relato ha sufrido, tambi?n, m?s de un cambio. El gui?n inicial, de Cliff Hollinsworth, lo revis? Charlie Mitchell, pero el toque definitivo se lo dio Akiva Goldsman, colaborador habitual de Howard, que gan? gracias a ?l un Oscar por el gui?n de ''Una mente maravillosa'' y ha adaptado ''El c?digo da Vinci'', que filma en estos momentos el cineasta.

No menos proceloso ha sido el rodaje, en Canad?, que ha estado rodeado de incidentes, casi todos con Russell Crowe como protagonista. Desde la escapada que hizo el actor para asistir al nacimiento de su primer hijo hasta las peleas con su propio guardaespaldas, las quejas de algunos colegas del reparto por su trato con ellos y el accidente que le provoc? una lesi?n en el hombro (en el mismo lugar en el que hab?a sufrido otra en el pasado), que lleg? a hacer temer por el buen fin del proyecto.

La mejor recompensa han sido las excelentes cr?ticas que ha cosechado en Estados Unidos la pel?cula, presentada internacionalmente en el Festival de Venecia. Los mayores elogios han sido para Crowe, cuyo trabajo se compara con el de aquellas estrellas que han representado mejor al hombre bueno en la pantalla: James Stewart y Spencer Tracy. Incluso los detractores del filme reconocen que tiene grandes posibilidades en la pr?xima edici?n de los Oscar.

El resultado no ha convencido, sin embargo, a Max Baer Jr., hijo del p?gil con el que mide los guantes Braddock en el punto culminante de la cinta, y al que se presenta como un implacable boxeador asesino. ?Howard no me llam? jam?s para pedirme informaci?n sobre ?l?, se duele.


?Mi padre fue el primero en lamentar lo que ocurri? con Frankie Campbell (muerto en la lona v?ctima de sus pu?os). Ten?a pesadillas. Incluso les pag? el colegio a sus hijos. No era necesario que lo convirtieran en un ogro para hacer un h?roe de Braddock?.

Ren?e Zellweger da vida a Mae, la sufrida esposa del protagonista, incapaz de presenciar o incluso de seguir por la radio los combates de su marido. Paul Giamatti encarna al entrenador y representante, papel clave en este tipo de pel?culas, que ofrece, adem?s, en este caso, la perspectiva del espectador dentro de la pantalla. Les acompa?a, tambi?n, el poco conocido Paddy Considine, que destac? con su trabajo en ''En Am?rica'', ahora en un papel de ejecutivo venido a menos.

La pel?cula, que ha costado 88 millones de d?lares, no ha acabado, sin embargo, de cumplir sus prometedoras expectativas en la taquilla americana.

Seg?n los analistas, por culpa del esc?ndalo montado por Crowe al arrojar un tel?fono m?vil a la cara de un recepcionista de hotel de Nueva York, en plena campa?a de promoci?n, actitud que dio con sus huesos en una comisar?a. Una conducta pendenciera que podr?a haber afectado a la credibilidad de su personaje, en esencia un hombre bueno y cabal, a los ojos del p?blico americano.


ElMundo

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-09 10:43:54
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En una escena de este biopic con lujuria de muchos Oscar, James J. Braddock contempla, desde el pasillo, un combate entre Max Baer y Primo Carnera: los contundentes pu?etazos de Baer suenan con el estruendo apocal?ptico del fin de una ?poca. Con el pu?o inclemente de Baer nace, en cierto sentido, el p?gil post-humano, una m?quina de matar al servicio del espect?culo dispuesta a abolir el boxeo con alma practicado por Braddock, ?dolo ca?do capaz de reformularse como ave f?nix proletaria en el clim?tico enfrentamiento con esa visi?n definitivamente venida del futuro. De su futuro, en definitiva. El escritor y cronista deportivo Damon Runyon, cuya verba arg?tica y pirot?cnica est? en el ADN de Ellos y ellas (Joseph L. Mankiewicz, 1955) y de algunas inolvidables comedias de Frank Capra, vio en la historia de la ascensi?n, ca?da y resurrecci?n de James J. Braddock algo de cuento de hadas americano, que le llev? a rebautizar al p?gil con el apodo (Cinderella Man). La historia de Braddock tiene, tambi?n, algo de correlato mitol?gico de los vaivenes hist?ricos de un pa?s capaz de contemplarse a s? mismo, sin rubor, como un luchador de una pieza. Y con el coraz?n de oro. Si Braddock, que tras desgraciar su derecha fortaleci? su izquierda como estibador en los muelles de Hoboken, hubiese sido, pongamos por caso, sovi?tico, habr?a tenido, asimismo, madera para erigirse en h?roe del proletariado. Braddock dej? de ser individuo para convertirse en s?mbolo. Y, como todos los s?mbolos, se hizo materia de reinterpretaciones y reformulaciones al gusto.

Cinderella Man, la pel?cula, concentra, por el precio de una, las tres ?ltimas reformulaciones del s?mbolo Braddock. Vayamos por partes. O por rounds. Primer round: en manos de los productores Weinstein, Braddock pesa, ante todo, 87 kilos de alt?simo inter?s humano, ideales para ser sostenidos sobre el ring de una producci?n de prestigio con aspiraciones a encabezar las quinielas de la Academia. La reunificaci?n del triunvirato creativo formado por el guionista Akiva Goldsman, el actor Russell Crowe y el director Ron Howard (que ya tocaron el Cielo con Una mente maravillosa) act?a, en este sentido, como un conjuro. Los Weinstein deber?an saber que todo producto que necesita acreditar su calidad a trav?s de tantos signos externos tiene, definitivamente, un problema. Aunque tambi?n pueda tener alg?n que otro Oscar.

Segundo round: para Howard, Braddock es el peso pesado que deber?a sumar a su filmograf?a, de una vez por todas, esa densidad de gran cineasta americano que el director de 1, 2, 3... ?Splash! (quiz? su pel?cula m?s estimable) viene reclamando (infructuosamente) desde los tiempos de Apolo 13. Pero sobre ?l gravita la misma maldici?n que sobre Robert Zemeckis (otra v?ctima de la vocaci?n de trascendencia) y si Cinderella Man deja algo en claro es que Howard no es ni el Robert Wise de The Set-Up (1949), ni el Scorsese de Toro Salvaje (1980). Lo que ha hecho es, en definitiva, una correcta y muy competente pel?cula. Quiz?s su tal?n de Aquiles sea la contradicci?n fundamental que la articula: Howard loa a Braddock, pero rueda igual que boxeaba Baer. Sin sutilezas.

Tercer round: el esp?ritu de Braddock es canalizado por Russell Crowe como nuevo acicate para un tour de force interpretativo capaz de hacerle explorar notas in?ditas en su rico (y en continua expansi?n) tablero emocional. Crowe es quien sale mejor parado en esta sucesiva serie de lizas con Braddock (y su sombra): el actor explora una in?dita fragilidad, ci?endo dolor y verosimilitud en cada gesto de este h?roe castigado, de integridad acorazada, que ser? recordado como uno de los grandes papeles de su carrera. L?stima que Crowe se quede solo en el ring: ni la direcci?n de Howard ni el asumido manique?smo del gui?n est?n a su altura. Solo la presencia secundaria de Paul Giamatti puede contrapuntear su intenso recital de introspecci?n y fisicidad.





Para amantes de vidas ejemplares.

Lo mejor: Russell Crowe, perdi?ndose en el interior del personaje.

Lo peor: Howard confunde ambici?n con academicismo.

Fotogramas

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-09 10:37:58
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Despu?s de la Chica del mill?n de d?lares nos llega el Hombre Cenicienta, otra pel?cula sobre crecimiento personal y superaci?n de uno mismo a trav?s de los golpes y pu?etazos: o sea, una f?bula norteamericana. Sin llegar a la delicadeza y a la dificultad tem?tica del trabajo de Clint Eastwood, Cinderella Man tiene enjundia e inter?s, porque retrata con pulcritud la ?poca de la gran depresi?n americana y la historia personal del protagonista, un boxeador retirado mayor y ajado que vuelve al ring para sacar a su familia de la pobreza, es de esas a que se adaptan bien tanto la actuaci?n de Russell Crowe como la grandilocuente m?sica de Thomas Newman (La milla verde). Ron Howard, el director, ya coincidi? con el primero en Una mente maravillosa; Crowe hace en esta pel?cula de Jim Braddock, un padre de familia que malvive con diversos trabajos en el puerto pero que no consigue comida caliente ni ropita para sus hijos ni para su mujer (Ren?e Zellweger). Jim fue boxeador, pero lleva tiempo retirado. Su agente, Joe Gold (Paul Giamatti) le consigue finalmente un combate, del que no creen que pueda salir victorioso pero que proporcionar? a la familia algo de dinero extra. A Jim el trabajo en el puerto le ha mantenido en forma, as? que gana este combate y los que le siguen, convirti?ndose en un h?roe popular para el deprimido p?blico de la deprimida Am?rica. La historia de este don nadie que de pronto triunfa con su rudeza y devuelve la fe en el sue?o americano a sus fans est? basada en una historia real, y complementa las fuentes period?sticas de la ?poca con un drama en el seno de la familia de Braddock, pues su mujer desaprueba la vuelta tard?a de su marido al ring. Por supuesto la odisea del hombre cenicienta, que "no es nadie y una princesa a la vez", le lleva a poder enfrentarse en un momento dado al campe?n estatal lo que le reportar?a dinero de sobra y fama si vence. La pel?cula es correcta y emocionante en muchos momentos. Tal vez le venza la mucha grandiosidad con que a Howard (Apollo 13, Llamaradas) le gusta vestir su continua investigaci?n del tema americano, pero a pesar del manierismo, recargada fotograf?a (bella) y m?sica omnipresente (excelente tambi?n), el Hombre Cenicienta tiene buenos y muy emotivos retratos de sus personajes y la enormidad de sus momentos, aunque demasiado al l?mite a veces o justo por eso ya huele a Oscar.

Yahoo.es

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-09 10:25:31
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Llevaba Crowe a?os dando telefonazos por aqu? y por all? en busca de este proyecto. Quer?a filmar una loa de la grandeza del ser humano, tanto mental y espiritual como f?sicamente. As? que se cogi? a su amigo Ron Howard y, al igual que en ?Una mente prodigiosa?, se metieron en los vericuetos del cerebro humano para buscar los mecanismos que pongan en pie la voluntad y la firmeza del hombre cuando el cielo se estrella sobre su cabeza. En este aspecto, nada mejor que la vida de James J. Braddock, un boxeador de segunda fila de los a?os 30 que ve agrandada su figura en esta obra perfilada por los dos cineastas. En realidad, Braddock no era ning?n talento, sino un p?gil discreto que supo aprovechar una laguna de estrellas para buscar un hueco y meter su figura gran?tica entre los grandes. Es cierto que tuvo un m?rito indudable en aguantar el chaparr?n de la depresi?n para luego salir hacia la cumbre, pero aqu? Howard ha ampliado sus habilidades box?sticas hasta el infinito.

Empero, eso no quita valor a la pel?cula, una joya de artesan?a que se apoya en el trabajo amplio, concienzudo y lleno de talento de Russell Crowe. Es cierto que el tipo suele caer como una daga envenenada en la yugular, pero su rigor interpretativo es brutal. El cl?sico actor al que si se le abre un m?nimo la espita de una buena historia la llena con la robustez de un trabajo hecho con las tripas. Aqu? lo acapara todo con esa mirada peligrosa, de animal herido pero a la vez fiero e irreductible, con mucha mala leche interior y tan firme como el propio Braddock. Entra?able en el entorno familiar, pero duro como un mazo en cuanto sale al ring para buscar con s?rdida rabia las habichuelas de cada d?a.

El filme tiene rigurosidad y la grandeza que le confiere ese aire enviciado de las sucias calles y la atm?sfera corrompida por la pobreza y la desesperaci?n. Aunque adolece de los cl?sicos problemas del boxeo llevado al celuloide (esos golpes n?tidos que llegan al rostro no dejan a un p?gil en pie, un error que s?lo la muy infravalorada ?The boxer? eludi? con la facilidad de un Whitaker cualquiera), tiene otros muy altos valores, entre los que entra la interpretaci?n, no s?lo la ya habitual de Crowe, camino otra vez del Oscar, sino tambi?n la del talentoso Paul Giamatti, actor en alza, y del gran Bruce McGill, un secundario de lujo.

El resto -las sombras, la humillaci?n, el dolor y la desesperanza- te lo estampa Crowe en la cabeza con la potencia de un ?crochet? devastador.

Formidable actuaci?n de Russell Crowe en un trabajo hecho con las tripas


Abc

Cinderella Man: El hombre que no se dej? tumbar
Enviado por kc el 2005-09-07 10:53:55
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?Damas y Caballeros?! Bienvenidos sean al Madison Square Garden en esta noche de pelea. En la esquina azul, con un director, actor y actriz de reparto ganadores del Premio de la Academia, con una historia demoledora de la vida real y 144 minutos de drama emocional, la primera gran contendiente al Oscar 2006? ?Cinderella Man!

El p?blico se enciende, se pone de pie, vitorea. Ante ellos, en un cuadrilatero convertido en pantalla, desfilan los pu?os, el sudor, la sangre y el esfuerzo sobrehumano de un hombre por superar su realidad; el sue?o americano una vez m?s ha llegado a la pantalla ?y en qu? forma!

A Beautiful Mind fue una cinta poderosa, un producto que respiraba amor, tes?n, genialidad, una historia de la vida real que ir?nicamente hablaba un lenguaje irreal, un idioma de alucinaciones que s?lo era comprendido por el brillante matem?tico, John Nash. El destino quiso que los hombres detr?s de tan devastadora historia, Ron Howard, director y Russell Crowe, protagonista, cruzaran sus caminos una vez m?s; el resultado es una de las cintas m?s avasalladoras de los ?ltimos a?os? y no s?lo por subirnos al ring con un boxeador, no s?lo por ver su piel amoratada, sus costillas rotas, su mano inservible y sus ganas de triunfar, sino por ense?arnos al hombre detr?s de la leyenda, al caballero detr?s de la bestia, al miserable y hambreado detr?s del campe?n. Cinderella Man es la verdadera historia de Jim Braddock, "El Bulldog de Bergen," boxeador irland?s radicado en Nueva Jersey, quien despu?s de estar en la cima, se hundi? al lado de su familia en la m?s terrible de las pobrezas durante la gran depresi?n norteamericana. Apodado el Cinderella Man por cristalizar en su indomable esp?ritu, el sue?o americano, Jim Braddock libr? su pelea m?s fuerte no por un campeonato, sino por mantener viva y unida a su familia en medio de un pa?s que se despedazaba a causa del infortunio.

Si ustedes desconocen la historia de este enorme personaje, les aconsejo algo: NO averig?en nada; de hecho, no escribir? sobre el argumento; simplemente vean la pel?cula, emp?pense del drama humano y dejen que el cine haga su magia. Traten de evitar las l?grimas ante el dolor, cierren sus pu?os y contengan los gritos cuando el bulldog suba al ring, ahoguen su rabia al descubrir que los burdos y sucios manejadores del boxeo, son la misma basura desde hace a?os, y que este deporte, como bien lo dice uno de los protagonistas, no se llama pugilismo; cont?giense y descubran c?mo en poco m?s de dos horas, el s?ptimo arte puede hacerles sentir miseria, triunfo, fortuna, angustia, paternalismo, pero sobre todo y en la m?s amplia acepeci?n del t?rmino?Hombr?a.

Hablemos del cast; ya antes hab?a luchado en una arena, ya hab?a subido a pelear sintiendo sobre sus hombros el dolor de una esposa y un hijo? Russell Crowe, el invencible Gladiador demuestra a pu?etazos (y no s?lo por aventar celulares a los empleados del hotel) el porqu? pasar? a la historia como uno de los mejores actores. Es f?cil ver a Russell el duro, el impasible, el guerrero, pero nunca hasta hoy, su rostro hab?a sido ventana al dolor de un padre ante el hambre de sus hijos; al miedo de un hombre por fallarle a su esposa; a no ser escogido en el muelle para trabajar siquiera por una jornada mal pagada; a ser derrotado no por los ganchos del adversario imponente, sino por los jabs de la muchas veces, despiadada existencia. Russell Crowe no interpreta a Jim Braddock, Russell Crowe ES el Bulldog de Bergen y el primer nominado por seguro al Premio de la Academia de este a?o.

Se dice trillada aunque ciertamente, que detr?s de cada gran hombre hay una gran Renee Zellweger? porque de otro modo es imposible subir al ring de la vida, recibir tantos golpes y a?n as?, seguir teniendo la convicci?n de que se puede ganar. La rubia de ojos inocentes y mejillas de ardilla, en el rol de Mae, es digna oponente en este impresionante duelo de actuaciones y muestra porqu? la verdadera fuerza de Braddock no estaba en sus m?sculos, sino en la fe y el amor de su esposa e hijos. Si Russell es la columna de esta soberbia producci?n, Zellweger es definitivamente sus cimientos, pues el golpe no existe sin impulso, el artista no pinta sin su musa y Jim Braddock no gana sin el apoyo de su mujer.

Sumando otra estrella al duo, Paul Giamatti, el taciturno escritor de Sideways, couchea con mucho oficio y talento a Braddock, en el rol de Joe Gould, su manager. Dirigiendo magistralmente esta constelaci?n, Ron Howard ha logrado lo imposible: a menos de un a?o del triunfo de una cinta de boxeo, ha colocado otra con la misma tem?tica en la mira de la cr?tica, posiblemente esta situaci?n sea la m?s dura contrincante a vencer en la nominaci?n al Oscar.

Conmovedora, vibrante, ?pica, Cinderella Man no es la melaza de Rocky, ni el dolor injusto devenido en desgracia de Million Dollar Baby? simplemente es, en medio de una fotograf?a, direcci?n y actuaci?n sublimes, un cuento de la vida misma, con todas sus tragedias y felicidades, vida-arena que se escapa de las manos con cada segundo, llena de triunfos y derrotas, de miseria y de gloria, de riesgos a tomar o conformidades a aceptar. Vida y s?lo vida? de la que ofrece segundas oportunidades que no se pueden dejar pasar, a?n a costa de los osos bailarines que amenazan con matarnos, de la hambruna que puede acabarnos y la sociedad desalmada acostumbrada a marginar. Vida, que renace de las cenizas cuando nos sentimos derrotados y nos compele en un devastador alarido a reclamar? un round m?s.
CinEnga?os