|
|
Stealth: La amenaza invisible
El mayor problema de La amenaza invisible es cultural: no somos norteamericanos. Y es que por mucho que sea un elemento accesorio en la construcci?n de la trama de una pel?cula que pasa en una guerra de ficci?n, los protagonistas americanos necesitan un enemigo al que bombardear, un enemigo que ponga en jaque el equilibrio geoestrat?gico del mundo de forma que s?lo ellos puedan restablecer la paz. Y da igual que a veces se moderen y que los enemigos extranjeros de las pel?culas sean s?lo secundarios (aunque tengan nacionalidades expl?citas, como la china), y que, como en este caso, haya un intento incierto de se?alar que el enemigo est? dentro, o est? en el avance demasiado r?pido de la cibern?tica. Porque al final lo que tenemos es un panfleto sobre la necesidad de la guerra, la maldad del mundo (sobre todo en cualquier punto cardinal fuera de Estados Unidos) y bueno, algunos problemillas que surgen mientras tanto. La pel?cula es adem?s mala, fuera de sus intenciones morales o publicitarias. La idea principal es absurda y no est? mucho mejor desarrollada a medida que avanzan las dos horas largu?simas de esta pel?cula que dif?cilmente entretiene, ni por sus efectos especiales, ni por la poca tensi?n que crea. Y aqu? le pesa el demasiado panfletismo, el buscar el modo de desarrollar a cualquier precio una trama que se cae por su propio peso. Un pu?ado de pilotos s?per-entrenados en el arte de pilotar estos aviones que no se pueden detectar por radar tienen sus dudas ante la puesta en marcha de un programa de inteligencia artificial por sus superiores. EDI es el nombre de un avi?n invisible que vuela sin piloto y cumple mejor que los humanos sus objetivos. Pero, un rayo alcanza la nave y el cerebro cibern?tico de EDI consigue hacer muchas m?s cosas que antes, incluso tener voluntad propia. Cualquiera ha visto por lo menos diez pel?culas con la misma historia. Entonces surge una misi?n dif?cil para la que EDI secretamente se considera capacitado. Hay que vencer a un enemigo extranjero pero la diplomacia b?lica es fundamental, y EDI no la tiene. As? que ser?n los humanos pilotos de Norteam?rica los que tengan que evitar la guerra nuclear que EDI puede poner en marcha.
Yahoo.es
Añadido: September 17th 2005 Escrito por: kc Resultado:  Lecturas: 298 Idioma:
|
|
|
|
Stealth: La amenaza invisible Enviado por kc el 2005-09-18 22:19:47 Tu marcador: 
Una de pilotos guapos y aguerridos m?s cerca de Top gun que de Starship troopers; esto es: una epopeya a?rea no redimida por la mala uva. La trama la propicia un prototipo de avi?n no tripulado, regido por una computadora de nueva generaci?n, m?s sofisticada que HAL 9000, temible arma letal cuando se le vaya la olla a causa de un rayo. El ?nico inter?s de la obra, cuyo tramo final es inesperadamente pintiparado a Tras la l?nea enemiga,est? en sus secuencias a?reodigitales, fabricadas con maestr?a. Stealth demuestra una vez m?s el m?sculo narrativo de Rob Cohen, aunque uno lo prefiera en las m?s simp?ticas Dragonheart oAtodo gas,porque a un material de este tipo ?nicamente le hubiera inyectado vida y emoci?n Howard Hawks.
LaVanguardia
|
|
|
|
Stealth: La amenaza invisible Enviado por kc el 2005-09-17 22:39:05 Tu marcador:  
El director de XXX, Rob Cohen, dirige Stealth: La amenaza invisible, una cinta de ciencia ficci?n entretenida pero que no aporta mucho al espectador. La idea principal es absurda y no est? mucho mejor desarrollada a medida que avanzan las dos horas largu?simas de esta pel?cula que dif?cilmente entretiene, ni por sus efectos especiales, ni por la poca tensi?n que crea. Un pu?ado de pilotos s?per-entrenados en el arte de pilotar estos aviones que no se pueden detectar por radar tienen sus dudas ante la puesta en marcha de un programa de inteligencia artificial por sus superiores. EDI es el nombre de un avi?n invisible que vuela sin piloto y cumple mejor que los humanos sus objetivos. Pero, un rayo alcanza la nave y el cerebro cibern?tico de EDI consigue hacer muchas m?s cosas que antes, incluso tener voluntad propia. Cualquiera ha visto por lo menos diez pel?culas con la misma historia. Entonces surge una misi?n dif?cil para la que EDI secretamente se considera capacitado. Hay que vencer a un enemigo extranjero pero la diplomacia b?lica es fundamental, y EDI no la tiene. As? que ser?n los humanos pilotos de Norteam?rica los que tengan que evitar la guerra nuclear que EDI puede poner en marcha.
Tiscali
|
|
|
|
Stealth: La amenaza invisible Enviado por kc el 2005-09-17 22:36:43 Tu marcador:  
Desde Hollywood llega esta cinta que cuestiona los avances tecnol?gicos como motor de la sociedad.
Otra visi?n de la relaci?n entre lo cibern?tico y las ansias de imperialismo basado en la maquinaria belicista, entretenida en su primera parte aunque previsible en todo momento.
Despu?s de coquetear con las superproducciones dominadas por grandes efectos especiales para mentes poco exigentes, como A todo gas y XXX, y tras realizar cintas tan dispares entre si como Drag?n: la vida de Bruce Lee, Dragonheart y P?nico en el t?nel, el guionista y director Rob Cohen se pone filos?fico, casi tremendista, y otorga protagonismo a la inteligencia artificial y las t?cticas de guerra avanzadas, rodadas con maestr?a gracias al uso de simuladores y gestores de escenarios virtuales.
La bomba at?mica est? al alcance de cualquiera que tenga un amigo con Internet y aviones de guerra con capacidad de raciocinio para acribillar a una poblaci?n civil ajena a las pol?ticas militares de su gobierno. Cohen masculla a su manera el ma?ana hecho presente y de ah? que EDI, el veh?culo a?reo de combate no tripulado que monta el l?o, se nos rebele y ponga de manifiesto c?mo las m?quinas al servicio del hombre de vez en cuando se animan a correrse una juerga sin tener que dar cuenta a sus creadores.
El cine nos ha presentado desde elevadores inocentes que se convierten en asesinos (El ascensor) hasta ordenadores que mienten, ocultan informaci?n y manejan a su antojo el destino de sus supuestos amos, como HAL 9000 de 2001: Una odisea del espacio. Rob Cohen conf?a sentimientos humanos como celos, admiraci?n y anhelos imperialistas al avi?n parlante capaz de mandar a la cola del paro a los pilotos de ?lite y que deja en vulgar microchip a Madre, el cerebro computador que tripula la nave Nostromo en Alien.
El protagonista cibern?tico de La amenaza invisible podr? hacer muchas cosas pero, para desgracia de los creadores y seguidores de una fant?stica doctora Aki Ross en la notable Final Fantasy, las m?quinas jam?s podr?n suplantar a los seres humanos aunque ya deber?amos ir rezando para que as? sea... Es cierto que los (buenos y carnales) actores se caracterizan por su concienzuda facultad para separar unos papeles de otros. Si nos dicen que el teniente Henry Purcell est? interpretado por Jaime Foxx, el mismo que se alz? con un Oscar por convertirse en Ray Charles, habr? que cre?rselo.
Cr?ticas al uso b?lico de la tecnolog?a y locuras rob?ticas al margen, lo m?s irrisorio, por su escaso nivel pedag?gico, resulta la lecci?n de geograf?a impartida por los pilotos que sobrevuelan pa?ses con sus nombres en letras bien grandes para que no se pierdan en el olvido. Tampoco caen en saco roto los t?picos acrecentados por las conciencias norteamericanas, y que en este caso hacen que salgan mal parados los habitantes de Rang?n, capital de Myanmar ?antigua Birmania-, Corea del Norte ?eso les pasa por estar en el Eje del Mal- y los de la ex-rep?blica sovi?tica de Tajikist?n ?supondr?n que ning?n oriundo de ese monta?oso y perdido pa?s de Asia central ver? la pel?cula-.
Texto Daniel Galindo Fr?as
|
|
|
|
|