Registrado: Dec 07, 2004 Mensajes: 1900 Ubicación: Benidorm
Publicado: Jue Sep 08, 2005 3:54 pmAsunto: Me Arrepenti A Punta De Pistola!!!
Reconozco que, desde siempre, cuando me ha gustado un hombre he ido a por ?l, sin que me importara que tuviera novio o que estuviera casado, Casi dir?a que al contrario: esa cesaci?n de jugar con lo prohibido me excitaba mucho m?s y aumentaba mi placer. No me enorgullezco, pero creo que peor seria negarlo o poner excusas, siempre me atrajo lo ajeno. En cuanto a mi predilecci?n por lo hombres mayores, imagino que estar?a relacionado con ello, porque por lo general suelen estar ?cogidos?. Adem?s, tienen mas experiencia, y eso tambi?n me conven?a. APRA mi, el tonteo, la seducci?n y todo lo dema suelen ser mas interesantes con un hombre que ha vivido que con un chaval joven. Por no hablar de la calidad de la experiencia si pasas a mayores?
Y la verdad es que Jos?, el jefe de mi departamento, reun?a todos los requisitos: inteligente, atractivo sensual?. Y casado...
Ya que estoy de confesiones, dir? que no fue el t?pico caso de jefe maduro que le tira los trastos a la joven empleada. Fui yo la que empez? a llamar su atenci?n, aunque invitada por sus mirados, claro. Comenzamos un juegue cito de frases con doble sentido. Y siempre al borde de peligro, un segundo antes de que llegara otro compa?ero, por ejemplo, con lo que a veces eme quedaba con la duda de que era exactamente lo que hab?a pasado. Al cabo de dos semanas de flirteo me pregunto si pod?a reunirme con el en su despacho esa tarde a las siente, es decir, despu?s de que todos los dem?s se hubieran ido. Pens? ?hoy es el d?a?. Y as? fue. Casi sin mediar palabra lo hicimos apasionadamente en su sof?. Entend? que a el, como a mi, le pon?an las situaciones de riesgo, porque en nuestros sucesivos encuentros nunca pod?amos estar seguros de encontrarnos solos, no ten?amos necesidad de hacerlo en su mesa de trabajo ni en el aparcamiento de la empresa, pod?amos ir a otros sitios, pero el peligro nos excitaba.
Sab?a que Jos? estaba casado y por los comentarios que hizo alguna vez, tambi?n que su mujer tenia problemas ?los nervios?, aunque nunca ahondo en este asunto. Adem?s, durante y despu?s de nuestros arrebatos tampoco es que habl?ramos mucho. Comenzamos a vernos en la habitaci?n de un hotel que esta frente a nuestra empresa. Sal?amos antes, con cualquier excusa, y nuestra actividad favorita era hacerlo en el balc?n, mirando hacia las ventanas polarizadas de la oficina donde nuestros compa?eros trabajaban.
Otras veces pas?bamos en su coche frente a la puerta de su casa, lentamente, ?l conduciendo y yo?. ?hace falta que lo explique? No se me ve?a la cabeza. En materia sexual, ?ramos tal para cual, los dos con una gran debilidad por el morbo y el riesgo, los dos enganchados a ese sexo casi suicida. Pero confieso que me asuste cuando Jos? me dijo que quer?a hacerlo conmigo en su casa, en su propia cama. Me asuste y me puse a mil al mismo tiempo.
La primera vez aprovechamos que su mujer hab?a viajado a Sevilla a visitar a su madre y que estar?a dos d?as fuera. Aun as?, sabiendo que no podr?a sorprendernos, fue muy estimulante pero tambi?n me sent?, por primera vez, un poco rara, culpable dir?a yo. De todas formas, ?l estaba tan lanzado que le segu? el juego y salimos por la puerta de su casa justo cuando ella estaba subiendo en el ascensor. No nos tropezamos de puro milagro. Empezamos a tentar a la suerte, nos ve?amos en su piso cuando su mujer iba al cine con una amiga o incluso cuando tenia consulta con el psiquiatra y calcul?bamos su hora aproximada de vuelta. Ya se, parece que los que est?bamos de psiquiatra ?ramos nosotros, pero en esos momentos lo que importaba era la fiebre, la prisa, el peligro inminente. Y, aunque admito que suena enfermizo, saber que pod?an pillarnos era lo que mas me excitaba. A ?l tambi?n. En lugar de ponerle freno, de establecer normas, nos arriesg?bamos m?s. Segu?amos llamando al desastre.
Fue un regalo inesperado, otro viaje a Sevilla. Tres d?as incluyendo el fin de semana.
La cosa perd?a morbo, pero ganaba en comodidad. Hicimos el amor en el sal?n y en la mesa de la cocina, con las ventanas abiertas, y mucho mas tarde cuando el hambre apret?, Jos? fue a un restaurante cercano a buscar comida. Yo me tumbe desnuda en la cama y dormite un poco. Estaba rendida. Cuando o? la puerta pens? que ?l hab?a vuelto pronto o que a mirad de camino, hab?a tenido ganas de mas y regresaba para un segundo asalto. Simule que dorm?a para dejarlo hacer. Con los ojos cerrados no savia donde me tocar?a primero ni con que. Y me sorprendi? un roce fri?, helado, en la frente. Abr? los ojos y la vi. Era la mujer, la conoc?a por fotos. Y ten?a una pistola en la mano, una pistola que apoyaba en mi frente. Y parec?a dispuesta a usarla.
Que te apunten con un arma no es como en las pel?culas. Por una parte te aterroriza- empec? a llorar de miedo-, pero por otra no te lo acabas de creer, es como si le estuviera ocurriendo a otra persona.
Ella me dijo que estaba al tanto de lo nuestro, que sabia lo que hac?amos y le daba igual, pero que antes de dejar que nos volvi?ramos a meter en su cama, me pegaba un rito. Aseguro tambi?n que pod?a quedarme a Jos?, que lo quer?a pero que ya le daba igual. Y entonces me ocurri? algo extra?o. De pronto vi. A esa chic era solo un poco mayor que yo, tenia el pelo lacio y casta?o, estaba vestido con un conjunto primaveral y me miraba entre cabreada y trist?simo. Entend? su sufrimiento. Como pude, le dije que ojala pudiera perdonarme, que me mor?a de verg?enza. Me imagine a mi misma con Jos? enamorada, y no pudiendo dormir por las noches al saber que estaba con alguien? como yo. No me sal?an las palabras.
Seguramente el arma jugo un papel importante en mi arrepentimiento, pero realmente me puse en su piel, creo que ella me crey? o que al menos no tenia intenci?n de pegarme un tiro sin o de darme un escarmiento. Retiro pistola y mira mientras me bestia y sal?a por la puerta. El lunes siguiente Jos? no fue a trabajar argumentando una gripe, y cuando me llamo, y por la noche, le dije que quer?a dejarlo. No protesto. Es mas, casi ni hablo. Me ayudo para que me cambiaran de secci?n y aunque hizo alg?n intento de volver a las andadas, yo me negu?. No se que paso entre ellos, no he querido averiguarlo, pero me he replanteado, y mucho, mi actitud. No es que me haya vuelto moralista, me sigue gustando el riesgo en el seco. Pero ??Procuro no hacerlo con hombres casados porque se que detr?s hay otra persona y que esa persona ma?ana podr?a ser yo?-
Josebel, no lo he dicho a mala fe, creo que se nota el tono en el que lo he dicho, vaya. Además el comentario que hice está incompleto!! Recuerdo perfectamente que puse: "Gracias por el artículo (o algo así) aunque hay problemas con los acentos, no?"
No sé por qué se ha omitido esa parte del texto que escribí, pero vaya; de todos modos era un observación porque a mi me pasa a menudo que cuando importo textos a web o a programas como freehand me salen caracteres raros en lugar de acentos.
Registrado: Dec 01, 2003 Mensajes: 921 Ubicación: La Union(MURCIA)
Publicado: Mie Nov 19, 2008 5:32 pmAsunto:
Aclarado pues , tambien comentarte que ultimamente entran por aqui algunos personajillos solo para incondiar , y me alegro que tu no seas ninguno de ellos,
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