| Fragmentos de un Pasado demasiado Cercano 3 |
| Enviado por Seal_Bcn el 29-Mar-2004 | | 132 personas han leído este Relato. | |
Eso fue hace tan solo una semana escasa. Detalles sin importancia de un encuentro deseado y temido al mismo tiempo por ambos, carecen de sentido alguno cuando los amantes son capaces de mirarse como la primera vez, y sus labios se rozan con la misma pasion y deseo de los primeros encuentros ya dejados atr?s en el tiempo..
Las horas en su compa??a se consumian con extra?a r?pidez, y tan solo deseaba sentir su cuerpo cerca del mio y dormir. Y fantaseaba con la idea de cuando me despertar?, todo lo pasado, la realidad que nos rodeaba en aquellos momentos, ser?a tan solo un mal sue?o. Despertar a su lado sin miedo a tener que volver a separarnos nuevamente, a vernos liberados del tiempo escaso que puede llegar a brindar un fin de semana. Despertar o vivir simplemente un sue?o que lleva ya demasiado tiempo siendo deseado. Demasiado tiempo para una persona que se ha dedicado durante los ?ltimos a?os a cumplir y realizar todos los sue?os y ambiciones del ser humano, antes incluso de haberlos so?ado.
Y ahora, para mi desgracia, nuevamente me he despertado. En la realidad que estamos viviendo, con pesar la distancia que nos separa fisicamente fue nuevamente recorrida
Un mar de dudas, de miedos y temores basados en todo lo pasado no hace tanto tiempo, hac?an dudar de mis sentimientos. Si los mismos eran suficientemente puros, dignos o validos para pasar de nuevo por el tormento de los seiscientos kil?metros impuestos, m?s otros tantos impuestos por las dudas y los miedos que trae consigo el no tener al ser amado lo suficientemente cerca para poder abrazarlo cuando es deseado.
Y as? restaban los amantes, separados por un silencio constante, avivando los temores con su silencio, intentando encontrar motivos y razones suficientes para auto convencerse de que todo aquello, de que sus sentimientos al fin y al cabo, no eran merecedores de tanto sufrimiento.
Una extra?a sensaci?n de traici?n personal recorr?a por momentos mi cuerpo, haciendo del ser que tenia delante del espejo un ser despreciable, despreciable por enga?arme de tal forma. Despreciable por mitigar con la raz?n los dolores del coraz?n. Cuando en realidad, bien era consciente de que por m?s razones y justificaciones que encontrara al final, no ser?a capaz de girar la mirada atr?s y mentirse a s? mismo dici?ndose que no era real, que nada de lo que hab?a vivido, sentido y experimentado paso en realidad. Incapaz de asegurar con total certeza de que aquello de una forma u otra, podr?a haber continuado adelante y de buen agrado. De que la soluci?n a largo o corto plazo, estaba al alcance de sus manos.
Pero los errores cometidos en el pasado, pesaban demasiado. Las separaciones, los reproches, la rabia, la impotencia y un mar de motivos que bien podr?an resultar validos de no sentir lo que sent?a en aquel momento, le hac?an dudar por momentos. Y nuevamente, el silencio, un extra?o silencio hac?an que las dudas y preguntas volvieran a m? por momentos.
Girando la mirada hacia el lado opuesto, ve?a con claridad los planes y proyectos a los que me hab?a embarcado no hacia mucho tiempo, decisiones tomadas en un momento de separaci?n, decisiones tomadas con la raz?n. Metas y planes que nada o poco ten?an que ver con ella, y que ahora pesaban m?s de lo que pesaban hace tan solo unas semanas atr?s en el tiempo. Antes de volver a verla. Y ve?a con claridad que esa soluci?n a corto o largo plazo, se convert?a sin m?s en el recorrido de un nuevo a?o. Trescientos sesenta y cinco d?as aguardaban nuevamente, una larga espera que no hacia m?s que remarcar lo dejado atr?s hasta el momento. Y nuevamente, el miedo, el da?o causado y recibido hasta el momento hac?an de m? un ser temeroso del amor que siento.
Me preguntaba a que tipo de relaci?n estar?amos sujetos de continuar adelante con la apuesta de nuestros sentimientos. Y si los mismos, eran los que hab?amos dejado atr?s hace alg?n tiempo. Los d?as que nos iban alejando nuestro ?ltimo encuentro, estaban cargando el cielo de mi coraz?n con tonalidades grises.
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